Fallando

Ostras, se ve grave la cosa, así, en letras grandes. “Fallando”. Estoy fallando. Estoy fallando a la regularidad de publicación que me propuse aquí y con la que yo mismo me comprometí. Vamos con ello.

• • •

Tanda de actualizaciones

Ayer me volví a saltar la escritura de una nueva entrada. Es algo insólito pero, cuando hace bueno, cuando hace sol y calorcito, disminuyen las probabilidades de que me siente a escribir. Contando como estamos contando aquí este verano los días soleados, con los dedos de la mano, es natural, pero sigue siendo algo sorprendente para un ermitaño tecnófilo como yo que encuentra sus amigos a través de Internet.

• • •

La urgencia de comprar lechuga

Lunes por la mañana. Número de sapos en la recámara: uno. Descripción: llamar a la empresa de mudanzas para confirmar la fecha. Estado del sapo al comienzo de escribir la columna: liquidado, naturalmente.

• • •