La columna sin título

Es lo que tiene escribir cada día, que a veces hay que improvisar. La de hoy, por ejemplo, es la columna sin título. Podría haber sido el jinete sin cabeza, o la cabeza sin jinete. O el cohete que tiró para atrás. Me encanta cuando empiezo a escribir tonterías. Me hace sonreír. Tal vez a eso se referían esos lectores.

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Haciendo más ajustes

Me gusta la idea de que ahora mismo ESDLV está despegando para ponerse en órbita. Está en pleno lanzamiento. Los motores rugen a máxima potencia, superamos el punto de máximas fuerzas y nos encaminamos hacia la estratosfera. Incluso así, hay que seguir haciendo ajustes, y muchos.

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Vengo de terapia

Pues sí, vengo de terapia. Muchas personas, entre las que me encontraba yo, y hasta cierto punto me encuentro, tienen reparo en compartirlo. Todavía antes que eso, muchas tienen reparo en ir a terapia. Yo también pasé por ahí. Todavía antes que eso hay que buscar y encontrar un terapeuta. No sé, no son cosas fáciles que hacer. Hay que empezar reconociendo algunas cosas importantes, como la tristeza como normalidad, incluso como “vieja normalidad”.

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Rituales

Una nueva mañana tecleando las páginas matutinas. Cuando llego a la eñe me sale una “o” con dos puntitos encima. Otra vez olvidé cambiar la disposición del teclado de alemán a español. Lo corrijo y continúo. Hoy es domingo. Mi padre me dijo que aprendió los días de la semana en mayúscula, así que algo debió de cambiar por el camino. Tampoco me lo dijo, sino que me lo escribió por Whatsapp. Son muchas las cosas que han cambiado por el camino.

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