La casa del bosque

Vengo de correr. Me levanté algo antes de las ocho, me vestí, me puse las zapatillas y salí a correr. Hoy seguimos de mini-vacaciones en la casa del bosque, ese lugar lleno de paz y tranquilidad hasta que llega la familia de Daniela en tropel. Conviene aprovechar las horas de calma antes de la tempestad.

• • •

La plétora de terapias encauzantes (I de II)

Ayer fallé, por primera vez en un mes, las páginas matutinas. Fue un día sumamente movido que empezó cuando nos levantamos a las seis de la mañana. Importante notar que era sábado. La razón del madrugón: participar en la segunda sesión de mi grupo de estabilización (y reorientación).

• • •