Al borde de las lágrimas

Buf. Lunes por la mañana para mí, martes para ti. Me levanto. No sé ni cómo me siento. Desayuno. Me ducho. Medito. Ya sé cómo me siento. Se me hace evidente que no quería saber cómo me sentía. Ya lo sé. Empieza la semana.

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La página en blanco

Hoy estoy en blanco. Verdaderamente en blanco. Normalmente, cuando me siento a escribir, tengo al menos una idea de lo que voy a contar. Sin embargo, hoy, estoy en blanco. Este va a ser un ejercicio especialmente interesante. Aunque noto que tengo cosas que contar, mi cabeza está completamente vacía. Este es un cambio ciertamente estimulante.

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