Pure

En una mano, pack doble de pañales extra-dry, los que en teoría duran doce horas pero que a veces se desbordan de buena mañana (y natural que lo hagan); en la otra mano, bolsa simple de pañales convencionales, tal vez los últimos antes de volver a cambiar de talla. A la espalda, la mochila con artículos variados. Camino por las calles de Múnich a principios de este mes de junio, nublado pero ya algo caluroso.

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