Una mañana de ensueño

Está siendo una mañana de ensueño: me he despertado algo antes de las siete. He ido al baño y después he empezado a practicar yoga. Al terminar, el sol entraba por la ventana y me he quedado meditando sobre el suelo con las piernas cruzadas tal vez veinte minutos. Luego he preparado los cacharros para el desayuno. Daniela y Lucas siguen durmiendo, así que he encendido el ordenador, he respondido un par de comentarios de Manuel y me he puesto a escribir la columna. ¡Qué gozada!

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