El deshollinador

Con ese título, que bien podría pertenecer a una película porno, comenzaré la columna de hoy. Y es que aquí es de lo más habitual y común que, en llegando la época invernal, de la misma manera en que se cambian las ruedas de invierno, se revisen las chimeneas. Por cierto, eso me recuerda que tengo que ir al urólogo.

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