comercio

  • Una mirada comercial

    Vengo del peluquero. Me cobra 28 euros. Corta bien el pelo. Ahora, lo que más aprecio, es su conversación. Tiene más habilidad social y más sensibilidad que muchos de los psicólogos por los que he pasado. El hombre habla de lo que le eches. Incluso en los temas más polémicos tiene una actitud respetuosa y…