La guerra de los mundos

Hacía apenas un rato que habíamos llegado a casa después de pasar la tarde ascendiendo al Schillerberg. Tras descender del pico habíamos paseado un rato junto al Schillersee viendo el atardecer sobre las montañas junto al lago. De vuelta habíamos parado en un supermercado y habíamos hecho la compra. Cuando llegamos a casa, mi cruncheado cuerpo estaba más que molido: estaba al límite de mis maltrechas fuerzas.

• • •

Segunda quincena de agosto

Escribo segunda quincena de agosto pero debe de hacer ya algunos días que la comenzamos. Pero mira, sigue siendo la segunda quincena de agosto. Treinta y cinco grados de temperatura previstos para hoy. Eso suele ser a lo máximo que sube el termómetro aquí en verano. Lógicamente, hay excepciones. Hay excepciones para todo, incluso para las excepciones.

• • •