Miscelánea tecnológica

Esta mañana nos hemos levantado con cinco grados bajo cero. El cielo está despejado y la nieve que queda tiene que estar más dura que la mojama más dura. Podría entrar en los últimos coletazos del Big Crunch con el Uncrunching, pero vamos a poner eso a un lado y vamos a entrar en una columna tecnológica. Adelante.

Mi primer NAS, chispas.

Si ayer me salté la escritura del día, es debido a que me compré mi primer NAS: estuve el resto de la jornada jugando con el cacharro.

Tenía que hacer una excursión al MediaMarkt para comprar un repetidor WLAN para mi suegro y un disco duro para las copias de seguridad de Daniela y, una vez allí, vi los NAS de oferta y me terminé decantando por uno. Se trata del Western Digital MyCloud EX Ultra. Es casi que el único que tenían.

El bicho tiene dos discos duros incorporados de 2 Tb cada uno. Están por defecto en modo RAID, lo que significa que el contenido de ambos es idéntico en todo momento por, si uno de ellos cascara, que quedara el contenido intacto en el otro. Si la casa se quema, lo perdemos todo. Pero en ese caso lo de las fotos sería de poca importancia. Recuerdo a mi buen amigo Santiago Romero, que trabajaba en asuntos de Linux y servidores y decía:

—Un archivo, si no existe en tres sitios diferentes, no existe.

La otra opción era comprar los discos por separado y tirarme un montón de horas haciendo un NAS casero con Linux y un portátil antiguo, pero ahora mismo el tiempo es para mí un recurso más escaso que el dinero. Por 250 euros, ahora tenemos NAS casero.

Bajé al sótano y conecté el cacharro a la corriente y al router. Desde ahí, conexión desde el navegador y un par de updates de entrada, uno de firmware y otro de sistema operativo. Luego a configurar los móviles para que se realicen las copias de seguridad de fotos y vídeos automáticamente. Salvo un par de cosas, más por mi propia inexperiencia NASera que por el aparato, funcionó todo relativamente fácil y agradable.

Se pueden instalar aplicaciones. Por ejemplo, hay una que permite hacer un backup de un directorio FTP, así que la he configurado para que se haga una copia de seguridad de ESDLV cada semana. Además, se puede instalar WordPress y también MySQL en el cacharro, lo que me hace preguntarme qué cosas interesantes se podrían hacer con el mismo incluso más allá de eso.

Por cierto, la pala que compré para la nieve no era una pala de nieve, breve inciso. Las palas de nieve son de plástico y más anchas. La suegra nos ha proporcionado una y ahora ya tenemos una pala para el jardín. Todo esto de la primera nevada me está resultado de lo más exótico y enriquecedor.

¿Tenéis un NAS? ¿Cuál? ¿Para qué lo usáis? ¿Algún proyectillo interesante?

Introducing… Steuerbot.

Hace un par de días me decidí a hacer la declaración de la renta. Papeleo, Hacienda y en alemán: todo esto era lo que me había estado tirando atrás. Pero no quería dejar a Daniela con la carga de hacerme la declaración una vez más y, a la vez, quería liquidar el asunto de una vez por todas. Así, me decidí a probar Steuerbot, del que había oído hablar bien antes.

Se trata de una aplicación, también tiene versión web, que es la que usé yo, que permite hacer la declaración de la renta de una manera bastante amena, casi como si fuera un chat.

Para la nota lingüística:

  • Steuer: impuestos
  • bot: abreviatura de robot.

El robot alemán de los impuestos.

Por cierto, ¿por qué los llamamos impuestos? ¿Porque se imponen? ¿No sería más agradable llamarlo “contribución”?

El caso es que, casi como si fuera chateando con alguien, fui respondiendo a las preguntas:

Nombre, apellidos, dirección, que si estoy casado…

¿Tienes la Lohnsteuerbescheinigung? ¿Qué pone en la casilla 3? ¿Y en la cuatro?

Aquí te faltan meses… ¿has recibido algún tipo de prestación? ¿Desempleo? Guapamente… Sigamos.

A ver, gastos del hogar. ¿Vivía alguien contigo? ¿Y cuántos días trabajaste desde casa con el tema de la pandemia?

¿Tienes seguros? ¿Cuáles? ¿Qué pagas por ellos? Mira, aquí te voy a poner esto, ¿te parece bien?

La Hacienda alemana va a necesitar tu cuenta corriente para ingresarte los presuntamente 700 euros que te van a devolver. ¿Me das los datos de la misma?

Y mira, esto ya está terminado. ¿Qué te parece si, ahora que tenemos tu cuenta corriente, te hacemos un cargo de 30 euros y enviamos la declaración al Finanzamt y ya hemos acabado y hoy Paz y mañana Gloria?

Genial.

La última vez que hice la declaración de la renta en alemania fue en 2008. Me la hizo un asesor fiscal y le pagué con gusto unos 500 euros. Steuerbot se ganó sus 30 con creces. Daniela estaba entre en shock y aliviada. ¡¿Les has dado tus datos fiscales?! ¡¿Pero quién es esa gente?! ¡¿Y cómo envían la declaración a Hacienda sin tus datos del ELSTER?! Cuando se hubo calmado, el alivio terminó asentándose.

Se acabó el asunto de la puñetera declaración de la renta. Otro miedo que me quito de encima. Fenomenal.

Codex de openAI

Ayer me llegó un email de openAI, la gente detrás de GPT-3. Me decían que tenían algunas novedades. Lo leí a última hora, así que me enteré de poco, pero me quedé con Codex, una IA entrenada con código y que debe de ser algo así como el GitHub Copilot. Estuve viendo algunos ejemplos de lo que se puede hacer y es una cosa de espanto. Así también programo yo.

¿Conocéis el Codex? Yo sólo conocía el de WordPress, pero eso es otra cosa completamente.

Lo investigaré un poco más y os seguiré informando.

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