Luqui camina

Me levanto, como es habitual desde hace ya cosa de un par de meses, a las siete menos cuarto. Vuelven a trabajar en el desván, así que, laboriosamente, leche, azúcar, preparo un litro de café. Sacudo el termo y lo subo dos pisos para dejar, sobre una silla, el litro de café y una taza. Meditación.

Vuelven a trabajar en el desván. Las planchas de pladur ya recubren el techo y las paredes. Cada vez queda menos.

Pero sin duda el highlight de estos últimos días tuvo lugar ayer, cuando Luqui se dio cuenta de que podía caminar.

Luqui lleva ya caminando varias semanas, pero de la manita. Y tiene que ser la manita izquierda. Si le tomas la otra, hace hábilmente el cambio. Y qué manita, Dios, tan suave y tierna.

Con el paso de las semanas y la práctica, cada vez caminaba mejor. En ocasiones me daba la sensación de que apenas se apoyaba en mi mano, de que, prácticamente, caminaba solo.

Hace un par de semanas comenzó a soltarse. Estaban los abuelos en casa y pudieron gozar del momento, cuando Luqui se dio cuenta de que podía dar unos pasos libre desde el abuelo a la abuela, desde la abuela al abuelo. Con una enorme sonrisa y unos tambaleos, caminaba frágilmente para echarse, en última instancia, en los brazos que le esperaban.

Ayer, en el jardín, fue de papá a mamá unas cuantas veces, cada vez más distancia. En una de esas, decidió emprender su propio camino y explorar el jardín por cuenta propia. Por la noche, antes de ir a dormir, se dio cuenta de que podía caminar libremente por la casa.

De la silla de la cocina al sofá del comedor. Vuelta. Y vuelta. Y vuelta.

Tambaleándose, entre aplausos y vítores de sus progenitores, caminó y caminó de aquí para allá, de allá para aquí. Al baño, a la cocina, a la habitación, al comedor. Le dieron igual los trompazos varios que se dio; puso los pies planos de nuevo, se empujó con las manos y se puso en pie una vez más para echar a andar con la alegría de la libertad. ¡Qué maravilla verle andar con las palmas en alto y una sonrisa llena de dientes! Madre mía, si hace un año ni siquiera podía sostener el peso de su propia cabeza.

Sintiéndose como si hubieran llegado los reyes magos justo antes de irse a dormir, cepillarle los dientes y ponerle el pañal de la noche fue una odisea. También le costó conciliar el sueño, aunque estaba molido después de tantas caminatas. Me pregunto qué nos deparará el día de hoy.

Ayer dimos una vuelta. Mientras su madre se fue a comprar, cogimos la Puky, el triciclo, y salimos a hacer una ronda. Le he puesto un cordel al manillar de manera que puedo tirar del triciclo y dirigirlo a la vez, y así podemos, con cierta facilidad, llegar por ejemplo a la Tiny House.

Me encantan las casas en miniatura, pequeñas casas de unos 20 metros cuadrados que, a menudo, están sobre un remolque. Cuando estaba convaleciente del Big Crunch en fase aguda y podía hacer poco más que estar tumbado sobre el suelo y ver la tele mientras me estiraba del cuello, veía con gusto un programa acerca de vivir en este tipo de casas. Me encanta la creatividad con la que se aprovecha el espacio. Si no tuviera familia, probablemente viviría en una de esas casas. Tal vez me jubile en una de ellas.

Hace un mes descubrimos una de estas casas cerca de la nuestra. Había un terreno por construir y, en una esquina, una de estas casas. Parecía inhabitada. Desde entonces, en numerosas visitas hemos visto cómo la desplazaban de lugar, excavaban un par de agujeros en el terreno y ayer, oh sorpresa, descubrimos que la Tiny House estaba acompañada por nada menos que una enorme sauna tonel. Sólo hay un descampado con la pequeña casita y ya hay una sauna. Estoy deseando conocer a esta gente. Me encanta su estilo.

Sigo viento en popa con el podcast, grabando un poquito cada día. Lo disfruto mucho. Grabar apenas unos minutos se me hace corto, así que me tengo que esforzar para dejarlo por debajo de los diez minutos. Lo que me está ocurriendo es que estoy solapando temas. Hay cosas que he contado en el podcast y que todavía no he contado aquí y que, por tanto, se me quitan las ganas de contarlas aquí porque ya las he contado.

Por ejemplo, el domingo pasado nos visitó una amiga de Daniela que, el miércoles, nos dijo que había dado positivo en un PCR. Esta mañana nos hacemos el segundo test rápido. Yo estaba ayer algo pachucho, pero hoy estoy mejor. ¿Qué será será?

Y, para terminar, mencionar dos cosas.

La primera es que ya he terminado el libro de Jordi, “Supendido”. Me ha encantado. Pedazo de libro. Con su criterio extraño para las comas, con sus confusiones entre cómo y como y con sus formatos creativos de diálogo… Me ha dado igual. Me ha encantado la historia, me he sumergido en el relato, he vibrado con los personajes, me he reído, me he apenado… Me lo he leído con fruición en tres sentadas. Es el primer libro, que no sea un ensayo de PNL o hipnosis o similar, que he logrado terminar en años, en muchos años.

La segunda es que hice la entrevista que mencioné (Hipnosis, PNL y Desarrollo Personal con Javier Malonda – VIBR4MOR – YouTube), lo que me hizo darme cuenta, una vez más, de lo mucho que sé de PNL e hipnosis y de la cantidad de tiempo que podría estar hablando acerca de estas cosas. Un par de personas se interesaron en hacer una sesión conmigo, pero de momento nada concreto.

Tercera cosa: en los últimos días hice una videoconferencia con Vince, teniendo la oportunidad de conocerle aunque fuera en la distancia. Me contó acerca de cómo conoció ESDLV y de su vida en general, y me alegré de saber más acerca de alguien que ha estado años al otro lado de estas líneas. También hablamos de sus asuntos de salud y de la posibilidad de trabajar juntos, pero no me quedé con la sensación de que eso fuera a tener lugar. Mis clientes potenciales son personas hartas y desesperadas. Vince está más bien cansado y deprimido, pero no está ni harto ni tampoco está desesperado, así que todavía tiene mucho juego. De cualquier manera, como digo, me alegré de conocerle más allá de las letras.

Y ahora sí, cuarta y última cosa.

El plugin de ESDLV lleva ya casi una semana en marcha. Creé una página en la que hay un tablero con las puntuaciones. Hay un enlace disponible para llegar hasta ahí, pero no os voy a decir dónde está sino que os voy a dejar encontrarlo como parte del juego. De momento lidero la tabla clasificatoria, lo que no es muy justo, pero bueno. Con un poco de código podemos quitarme de en medio más adelante. ¿Habéis encontrado ya la tabla de puntuaciones de ESDLV Play?

PD: Hemos vuelto a dar los dos negativo.

PD2: Aquí un vídeo de Manuel resolviendo el cubo de Rubik en menos de tres minutos. Su récord son 62 segundos.

5

#caminar#covid#jugar#rubik#tiny house

Contribuciones:

  1. Vince - 18 de marzo de 2022 @ 18:28

    Hola Javi, un placer conocerte aunque haya sido a través de una pantalla. Mi primer objetivo, como te dije, era conocerte “en directo”. Cansado y deprimido…no lo has podido describir mejor. Buscando la alegría de la vida diría yo, ardua tarea. En una montaña rusa, subiendo a veces, bajando otras…En la lucha con los elementos siendo yo elemento más “gordo”.
    Enhorabuena por esos primeros pasos de Luqui, gran evento, recuerdo a Jan dando los suyos no hace tanto…o si. Como pasa el tiempo!

    • Javier - 18 de marzo de 2022 @ 19:26

      Gracias por el comentario, Vince.
      “En la lucha con los elementos siendo yo elemento más “gordo”.”
      En mi opinión, ahí tienes la clave de lo que te ocurre, de lo que te estas haciendo a nivel inconsciente. Tu reto es transformar esa lucha en algo más constructivo, un baile, por ejemplo. ¿Has visitado un curso de baile alguna vez?
      Gracias, un abrazo y buen fin de semana y descanso 🙂

  2. Ed - 18 de marzo de 2022 @ 21:10

    Vengo a jugar a la busqueda del tesoro. Me identifico, creo un post y veo a ver si subo en el ranking, pero espera, no veo el ranking que veía hace unos días. Voy a ver donde has escondido el enlace, no lo encuentro. Voy a pinchar en todos, no lo veo. Voy a ver el código fuente y ver si veo encuentro algo de top contribuidores, nada me rindo. Ultimo intento, me vuelvo a leer la columna con detenemiento para escribir este mensaje y mágicamente ahora lo encuentro a la primera. Gracias por el juego.

    • Javier - 19 de marzo de 2022 @ 08:04

      Jejeje, me da que, sabiendo dónde está, es fácil pensar que se encuentra ídem. Pero no lo es tanto.
      Gracias por la detallada descripción de tu proceso y por participar 🙂

Deja una respuesta

Tu direción de email estará oculta.
Los campos requeridos tienen un asterisco (*).

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.