¿Lunes martesero o martes lunesero?

Comencemos fuerte haciendo un adjetivo nuevo. Hoy es lunes para mí pero esta columna saldrá mañana martes. Así, hoy es lunes martesero. ¿Y qué cosas se cuecen en este lunes martesero? Bueno, vamos con ellas.

Destacar la publicación de esa columna “Ego, seres humanos y winmódems” que me hacía mucha ilusión escribir por la mezcla de temáticas y que ha provocado algunas respuestas. Por lo que he podido leer, la metáfora me ha quedado algo coja. No pasa nada, se acepta la crítica, se agradece y se reajusta el asunto si fuera menester. Gracias por el feedback.

Yo también me quedé un poco descolocado cuando la terminé, del tipo “¿Y ya está?”. Y yo “Pues sí”. Bueno, por lo menos ya la he escrito y ya está compartida. A otra cosa.

Hoy vengo de terapia. Sesión número 22 ya con esta mujer. Antes de eso hice como diez sesiones más con mi profesora de PNL. Antes de esas muchas otras sesiones de terapia antes, pero fisioterapia, osteopatía, quiropraxis… Al final, la terapia es terapia, y como tal forma parte del proceso de sanación.

Tenía dos opciones, o acabar con las dos sesiones que me quedan o entrar en una terapia de largo recorrido que llaman aquí y que comprende 36 sesiones más y dura un año. Buf, demasiado. Ya no estoy tan mal. Al final hemos quedado en que vamos a hacer las dos que quedan y luego una cada mes para asegurarnos de que me mantengo en el buen camino.

Se me sigue haciendo algo raro compartir aquí que hago terapia, en el sentido de que la recibo, especialmente siendo que tengo previsto ofrecerla yo. Es un poco… ¿Cómo voy a ofrecer terapia si la estoy recibiendo? Seguramente alguno ya se lo habrá preguntado por aquí. Bueno, esta es la principal razón por la que todavía no he promocionado este servicio. Y la razón por la que lo ofrezco es, básicamente, para atender a gente que esté viviendo en el infierno y que pueda necesitar de mi ayuda para salir de ahí. De momento no se ha presentado nadie.

Pero en fin, compartido esto, me siento mejor; más transparente. Más congruente.

Poco más.

La semana pasada fallé dos veces al podcast: una por estar haciendo gestiones en el aeropuerto y otra por asistir a una boda. En ambas ocasiones me di cuenta de que tenía poco sentido ponerme por la tarde a grabarlo porque un poco se juntaba ya con el siguiente, así que me he permitido simplemente dejarlo pasar. Me sabe mal por los escuchantes, pero también tengo que respetar mis límites y mis necesidades. Además he estado algo pachucho, léase emocionalmente sobrecogido, pues todavía estoy procesando la muerte de mi padre.

Por lo demás, daros las gracias por los comentarios y tomarme esto del crecimiento del blog con más filosofía, que antaño ya le llevó al blog cuatro años de arduo trabajo llegar a un cierto nivel de popularidad y por qué iba a ser diferente esta vez por mucho que de allí venga. Así que me voy a enfocar en daros las gracias por pasaros por aquí y sentirme agradecido por vuestra compañía y vuestro apoyo, que ya es mucho.

Y con esto, en plan columna ligerita y sin más para un lunes martesero, voy a despedirme hasta la columna del martes miercolesero.

Hasta entonces, que estéis muy bien.

Campo de nosequé flores muy amarillas y muy brillantes junto a una allée en Augsburgo
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#congruencia#creatividad#podcast#terapia

Respuestas

  1. Dani - 3 de noviembre de 2020 @ 19:45

    No te preocupes por no hacer columna o podcast algunos días! Es mucho lo que compartes y se entiende.

    • Javier - 4 de noviembre de 2020 @ 14:14

      Gracias Dani. Me sirve para molestarme menos si algún día no llego a la cita.

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