La liada de la gestoría

Me he dejado las gafas en el coche y me da mucha pereza ir a por ellas. Iba a escribir la columna sin gafas pero, últimamente, estoy practicando hacer las cosas que me da pereza hacer. Fuera hace frío, pero mira, todo sea por la práctica. Cuando tengo la oportunidad de elegir entre dos opciones, hago la que más pereza me da. Y ahora me da mucha pereza ir a por las gafas. Vuelvo en seguida.

Pues no, no estaban en el coche; estaban en un rincón del comedor. La salida ha sido en vano pero la práctica ha sido válida. Prosigamos.

Hoy estoy de mucho mejor humor. Mucho menos dolor es lo que tiene. Aún así he pasado una mañana dificililla que se ha animado cuando, después de comer, he decidido coger el coche y salir hacia el Leroy Merlin de turno para comprar un juego de sartenes y otro de cacerolas. Además de elegir opciones que me dan pereza, tomar decisiones y llevarlas a cabo también me sienta muy bien.

Así que esta tarde he cogido el coche y para allá que me he ido. Qué maravilla tener un navegador, en este caso Waze. Sin tener ni idea de dónde estaba he podido llegar y volver. En el sitio me lo he pasado bien y he vuelto con el botín la mar de contento.

Pero vamos con el tema central, que hoy estoy muy cansado a pesar de que son las nueve y ya estamos cenados, los cacharros recogidos y fregados y el Luqui encamado y en brazos de Morfeo.

Una de las cosas que hice en estos dos últimos meses en España fue vender el Jaguar de mi padre.

Mi padre tenía un X-Type del 2000 y bueno, después de muerto, pues le resultaba poco útil, así que una de las cosas que me propuse durante mi estancia era venderlo. Después de mucho arriba y abajo, encontramos un comprador.

El comprador resultó ser un hombre con el título oficial de, así lo explicó, mejor imitador del Fary de España. Cantaba, bailaba y contaba chistes. Todo un personaje realmente de otro mundo. Nos pusimos de acuerdo en el precio y nos plantamos en la gestoría para hacer los trámites, lo que fue otro episodio para rodar una película.

Pues bien, me llama mi hermana.

Para dar de baja el seguro de mi padre, que ya no lo necesita por los motivos mencionados anteriormente, hace falta, además del parte de fallecimiento, el contrato de compra-venta del coche. No hay problema. No hay problema hasta que haces un repaso medianamente concienzudo del mismo.

Lo más llamativo para el caso que nos ocupa es la fecha de venta del vehículo: el uno de noviembre. Concretamente, dentro de unas dos semanas. Ríete tú de Regreso al futuro. Lo vendimos a finales de septiembre pero, por algún motivo, la fecha de venta se estipuló más de un mes más tarde. Sorprendente.

Lo siguiente es el precio de venta. Acordamos venderlo por 1.200 euros y en el contrato aparecen 2.900. ¿De dónde salió la cifra?

Para rematar la faena, están mal el nombre de la calle del vendedor así como el código postal de la localidad y, válgame Dios, a la matrícula le faltan las letras. What the fuck, oiga. What the fuck. ¡Pero si sólo se trata de copiar la información de un papel al otro!

Así que mañana me queda el papelón de llamar a la gestoría, hablar con la buena mujer y hacerle algunas preguntas, en particular qué podemos hacer al respecto. Mucho me temo que… En fin, vamos a ver.

¿Alguien ha visto alguna vez algo así?

PD: Mencionar que me responsabilizo del asunto, porque tendría que haber repasado el contrato antes de firmarlo y no lo hice.

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#gestoría#lecciones#pereza#trámites#vida

Contribuciones:

  1. Manuel - 16 de octubre de 2021 @ 10:08

    Desgraciadamente me he encontrado con ese tipo de problemas demasiadas veces (he trabajado muchos años en el sector seguros)

    Por cierto, es diferente dar de baja un seguro y no renovar un seguro. Dar de baja implica que te devuelvan parte del importe (ya que el bien asegurado deja de ser de tu propiedad aunque es cierto que solamente algunas aseguradoras lo hacen, debes leerte la letra pequeña) mientras que la no renovación solo significa que no seguirás con ellos y no hay que darles más explicaciones. Te lo digo porque si el importe no es muy grande, o no te lo devolverán, con cancelar la renovación es suficiente y no necesitas mucho más que los papeles del coche, fotocopia de los DNI, certificado de defunción… aunque esta debe hacerse en los 60 días anteriores de la fecha de fin de contrato. Si el seguro actual caduca después de que la compra se haya realizado, hecho está. Si no, mientras no circules con él por vía pública puede no tener el seguro obligatorio.

    • Javier - 16 de octubre de 2021 @ 10:56

      Gracias por la info, Manuel.

      Se trata de darlo de baja por el fallecimiento del tomador, con la intención de que nos devuelvan la parte restante. No sé cómo será en otras aseguradoras, como mencionas, pero en la nuestra lo hacen.

      Un saludo 🙂

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