Job rant

Bien, la pizza en el horno, Luqui despertándose de la siesta de media mañana que inició en los primeros compases del largo paseo por el cementerio, los últimos comentarios respondidos… Cuando Lucas se despierte, le quedan al menos veinte minutos de teta. Sólo tengo que apagar el horno en cuanto huela la pizza. Mientras tanto, puedo escribir. Hoy también. Qué lujazo.

—Tal vez deberíamos cambiarle el pañal —dice Daniela.

Es cierto. Ya olía a caquita nivel 1 cuando le empaqueté para el paseo.

En fin; ¿de qué escribo hoy?

He leído que le están haciendo un software upgrade al helicóptero marciano. Qué pasada. Haciéndole un update a un cacharro a una distancia de varios minutos-luz. ¿Cómo hacen eso?

La pizza está lista. La saco del horno. Habrá que calentarla de nuevo en unos veinte minutos. Es el precio que vamos a pagar por comer juntos hoy.

En los comentarios hablábamos acerca de encontrar un trabajo a nuestras edades. Cosa fina. Es una de esas cosas que se leen en los periódicos: “La dificultad para encontrar un trabajo a partir de los cuarenta”. No sé, alguna vez he leído algo así. ¿Alguna vez has leído algo así?

Yo tengo ya 45 primaveras. Las he vivido una detrás de otra. Eso hace mucha experiencia. Me quedo con eso.

Al margen de eso, soy muy consciente de mis limitaciones y de mis dificultades para encontrar un nuevo trabajo.

Son un extranjero en este país. Vivo aquí, pero vengo de España, de otro país. Eso ya cuenta, nos pongamos como nos pongamos. Ahí juego la baza exótica, que tiene plus y compensa.

Estoy limitado en mi dominio del idioma. Tengo un C1, que es como decir que hablo alemán al 85%. Sólo me queda el C2, que básicamente incluye el paquete “autóctono” (no me sale la palabra ahora). Nativo. Me queda básicamente por dominar el lenguaje a su máximo nivel. Eso incluye declinar todo adecuadamente, aprender qué caso rige cada preposición y saberme una buena cantidad de las llamadas “Redewendungen”, frases hechas. Para que, cuando alguien diga, “A quien madruga, Dios le ayuda”, yo sepa de qué va la cosa. Bueno; estoy en ello. Con una mujer alemana, “A la fuerza ahorcan”. Cada vez que voy a casa de mis suegros me sumerjo en las profundidades de Baviera. Iba a decir “La Baviera profunda”, pero hay lugares mucho más profundos que Augsburgo; lugares en los que la gente se comunica mediante sonidos guturales que no vienen documentados en los libros de texto. En fin, teniendo en cuenta que con un B1 se puede trabajar, podemos decir que voy más que sobrado por ahí. Cuando tartamudeo, el origen es más bigcrunchaniano que de desconocimiento de la lengua de Goethe (espero haberlo escrito bien), aunque es cierto que a veces me atasco mientras mi mente recorre las tablas de declinaciones en busca de la correcta cuando… ¿a quién carajo le importa?

Ahora, ingeniería industrial. Lo último relevante que hice se remonta al 2008. En 2014 o por ahí volví a hacer algo relacionado con la ingeniería. Desde entonces, nada. Las reglas de la física han cambiado poco desde entonces, pero me siento muy incapaz de hacer algo por mí mismo en ese campo.

En general, me siento muy incapaz de hacer algo por mí mismo en cualquier campo. Ya es todo un logro que haya dejado de sentirme como pura basura.

Me atrae mucho la tecnología. Tengo mucha experiencia con Linux, pero no siento que puediera trabajar como administrador de sistemas. Tampoco lo querría, seguramente.

Como programador, apenas tengo año y medio de experiencia con PHP y mis ñapas privadas con Python. ¿Quién me va a contratar? ¿Para qué?

Cuando pienso en el mercado laboral, me imagino gente superpreparada, una suerte de superhéroes que hacen cosas increíbles. ¿Qué pinto yo ahí? ¿Qué puedo aportar?

PNL e hipnosis. Ahí puedo aportar, aunque sigo yendo yo mismo a terapia todavía. Estoy terminando ya, pero se me hace raro ponerme a trabajar con alguien más cuando todavía estoy terminando de trabajar conmigo mismo. Precisamente para ocuparme de mí fue que dejé de trabajar con otras personas en primer lugar hace seis o siete años.

Sentarme y escribir, eso sí que lo sé hacer y lo hago. Lo hago cada día, si puedo, aquí. Próximamente quiero escribir un libro “This way up (por aquí hacia arriba)”, en el que quiero poner junto y estructurado todo lo que he aprendido en esta historia del Big Crunch. Tal vez eso me sirva para mostrar lo que he aprendido acerca de los seres humanos, de la mente y de la salud. Ahora no me pondría a escribir columnas acerca de la PNL, porque ya lo hice hace unos años, pero sí que me pondría a hacer un compendio de lo más relevante para mí de la PNL y de cómo me ayudó para salir del agujero increíblemente profundo en el que estaba.

Y me va dando igual lo del trabajo. De la misma manera en que hace diez años mi vida giraba prácticamente en torno al sexo y ahora es una cosa que está bien, pero hay otras cosas en la vida, el trabajo es una manera de sentirme útil, ayudar y ganar dinero para sacar adelante a mi familia, que es lo más importante. Si puedo programar o hacer cosas molonas con el ordenador y la tecnología, pues fenomenal, pero si tengo que descargar sacos de arena de un camión, pues adelante. Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario.

Y oye, qué bien me he quedado. Reviso y publico. Gracias por vuestros comentarios. Me encanta leerlos.

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#cuarentena#hipnosis#PNL#rant#tecnología#trabajo

Contribuciones:

  1. Julia - 13 de abril de 2021 @ 14:24

    Te he comentado en la anterior entrada, así que aquí voy a ser breve. Encuentro que eres muy multidisciplinar en un mundo que valora mucho la especialización. En el mundo tradicional masculino ingenieril y programador no das el perfil de “tío que lo sabe todo de un campo”. Schade, pero es así.

    Te van más las cosas interdisciplinares, pero para ellas eres definitivamente demasiado honesto: “no sé si sé”, “aún estoy trabajando en mi”. La gente que triunfa en las cosas transversales que mencionas se tiran mucho más el rollo de que dominan y son super dioses. No muestran “how the sausage is made”. (Esto no digo que sea bueno! pero es lo que es, solo escucha cómo habla de sí mismo cualquier gurú.)

    Yo creo que cuando te decidas a ir a por algo y te pongas el traje de ir a por ello, lograrás lo que quieras. En el entretanto escribir aquí y enseñar lo que hay detrás de la cortina seguro que le es útil a más de uno.

    Ya me quedó muy largo. Un saludo!

    • Javier - 13 de abril de 2021 @ 19:03

      Entiendo lo que dices, aunque prefiero ir poco a poco construyendo lenta pero seguramente y con humildad.

      Un saludo y gracias 🙂

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