Cosas

Me levanto y abro el portátil todavía en la penumbra de la cocina. No me da tiempo a practicar una sesión de yoga, y tampoco una meditación porque tengo que subir a por el termo que se dejaron en el desván para preparar el café antes de que lleguen Mirek y su hijo, así que hoy pruebo a escribir esto recién levantado. Paso por el cuarto de baño, me bebo un vaso de agua y me siento a escribir. Vamos allá.

Ayer descubrí el nuevo podcast de Joan Boluda: cosas. Me encanta.

Se trata de episodios improvisados de corta duración y temática indefinida. Cuando se le ocurre algo, saca el móvil, graba lo que sea que le pasa por la cabeza y lo publica. Me encanta.

Hace más de un año que no grabo episodios del podcast. En concreto desde que nació Luqui. No tengo un buen sitio para grabar y tampoco tengo tiempo, la media hora para grabar más media hora más para editar y subir. Pero…

¿Y si hiciera un podcast así, en plan “aquí te pillo aquí te mato”? Tal vez lo podría resolver en quince minutos. Eso daría rienda suelta a las ganas que tengo de grabarlo. Tal vez haga una prueba del formato. Tal vez también así os interese más. Cinco minutos se parece mucho más al tiempo que empleáis en leer estas columnas.

Me encanta Boluda. Admiro su dedicación, su constancia, que mantenga un podcast que escuchan varias decenas de miles de personas. Admiro lo que sabe de marketing online y el desparpajo con que lo comparte, así como la generosidad con que lo hace. Admiro que sea vegano, que no haya bebido alcohol en su vida, que haga ejercicio todos los días y que sea padre de tres “peques”. Admiro lo bien que hace que le vaya y muchas otras cosas que me dejo por el camino. Cuando me enteré del nuevo podcast, me suscribí rápidamente.

Las obras del desván ya están en marcha. Han colocado viguetas de madera a lo largo del techo y metido material aislante entre ellas. Después lo han cubierto con lo que debe de ser Pladur, aunque no estoy seguro porque es la primera vez que lo veo en lugar de sentirlo. Incluso así, todavía les queda mucha faena, pero trabajan prestamente.

Yo, por mi parte, he culminado el proyecto “brazo sujeta-televisores”, no sé si con gloria pero sí con pena.

Resultó que los tornillos en la parte posterior de la tele no siguen la norma VESA pero vamos, ni de lejos. No creía que fuera un problema, pues el soporte está lleno de agueros y lleva unos brazos y parece un pulpo, así que pensé que, de alguna manera, podría sujetar la tele al mismo. Efectivamente: de aquella manera.

Le puse los brazos al soporte contraviniendo varios puntos de las explicaciones de las instrucciones y fijé el conjunto a la tele. Pero, antes de eso, tuve que fijar el brazo a la pared.

Mirek me dejó una Hilti con una larga broca del diez. Hice los agujeros como si perforara mantequilla con un pincho caliente. Con la ayuda de un martillo, metí los tacos en su sitio con facilidad. Coloqué el soporte sobre la pared y fui metiendo los tornillos.

Sólo tenía una llave del trece, una en plan llave inglesa. Imagínate enroscar cinco tornillos de quince centímetros con una llave así. Me debió de llevar unos 20 minutos.

En el minuto quince:

—Uh, ¿qué son esas manchitas rojas sobre la pared? —me pregunté.

¿Qué son? ¡Sangre!

Terminé de apretar el último tornillo y humedecí un trapo para limpiar la sangre. El sudor lo dejé.

No fue hasta que fue fui a poner el televisor sobre el soporte que no me di cuenta de un detalle: había colocado el soporte del revés. Girado 180 grados.

Un escalofrío me recorrió la espalda. Tenía que volver a sacar los cinco tornillos, metidos literalmente con sudor y sangre, girar el soporte y volver a enroscarlo. Podía llevarme tres cuartos de hora fácil.

Cogí el televisor, lo colgué del brazo como pude y así vimos la tele por la noche.

Al día siguiente le pedí a mi suegro una llave de carraca. No tenía, pero al menos era de tubo con un brazo largo. Sacar y volver a meter los tornillos fue un proceso del orden de cinco veces más rápido y agradable. Le di la vuelta al soporte en la trasera de la tele y colgué la pantalla de nuevo del mismo. Arreglé los cables y colgué la fuente de alimentación de la pared detrás de la cortina. Houston, lo conseguimos. Se cierra con éxito el proyecto brazo-soporte-tele-pared. Una muesca más en mi cinturón de bricolaje.

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#bricolaje#desván#podcast

Contribuciones:

  1. Julia - 11 de marzo de 2022 @ 21:49

    Javier, no viene a cuento del artículo pero he leído esto que me ha parecido interesante

    https://twitter.com/SoyAspieyQue/status/1502358927199113220?t=xs-EARZdimQNZWiM7zqyRQ&s=19

    • Javier - 12 de marzo de 2022 @ 19:04

      Gracias, Julia. ¿Cómo te ha parecido interesante?

      Me alegro de leer un mensaje tuyo por aquí. 🙂

      • Julia - 13 de marzo de 2022 @ 12:41

        Me alegra que te alegre.
        Bueno, interesante porque creo que muchos nos podemos ver reflejados en cosas que se mencionan en el hilo. Yo cuando leo algunos de tus textos veo el reflejo en ciertos comportamientos tuyos.
        Por ejemplo:
        – evitar al vecino cuando sales por las mañanas
        – las tareas “usuales” se te hace montaña
        – hablar por teléfono, el horror
        – (antes al menos) comías siempre las mismas cuatro cosas
        – agobio en el supermercado, Baumarkt, etc
        ¿A ti qué te parece?

        • Javier - 13 de marzo de 2022 @ 16:38

          Bueno, es interesante, aunque esto me hubiera sido más útil en 2008, cuando empecé mi recuperación. ¿Para qué voy a tener síndrome de Asperger hoy? ¿Para qué me voy a hacer autista hoy? ¿Qué me aporta?
          Del hilo saco que hay barreras de entrada muy bajas para pertenecer al colectivo (cualquiera puede ser autista), pero yo, ahora… ¿para qué? Ya tengo mi propia identidad en torno a lo mío y me funciona bien, lo que me interesa es seguir creando salud, física y mental, y bienestar. Como te digo, ya tengo mi propio ecosistema funcional que apoya mi recuperación y estoy satisfecho con el mismo.

          • Julia - 13 de marzo de 2022 @ 22:14

            Bueno, no es “hacerte autista” ahora. Ya me queda claro que las etiquetas externas no te van. Es darte cuenta de que muchas de las cosas normales para los neurotípicos a ti te cuestan. Pero eso le pasa a mucha más gente y supongo que tienen sus estrategias para prosperar ellos también y siempre se puede aprender de otros en situación parecida.

            Pero vamos, que si tú con tu plan ya lo tienes todo bajo control pues adelante oye!

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