Avispas

Me deben de estar sentando bien las vacaciones, porque hoy estoy verdaderamente en blanco y va a ser un reto de verdad el escribir las mil palabras. ¿Qué pasó ayer? Avispas.

Esto no es que sea el campo; es más bien el bosque. Pero tiene algo en común con el campo: los bichos. Hay bichos por todas partes.

Además de bichos por todas partes, en particular hay avispas. Y en esta época del año, las avispas están especialmente combativas. ¿Por qué? Eso en un momento más.

Hace un par de años, cuando llegué a Múnich, en el primer verano, me sorprendió la cantidad de avispas que había. Era difícil estar sentado en una terraza y comer o tomarse una cerveza tranquilamente. Una o varias avispas venían y se metían dentro del vaso de Weissbier o la emprendían con la pizza. Además, parecía darles igual que las intentaras tirar. Se afanaban con una cierta impunidad y ausencia de miedo y respeto por la actividad humana.

Recuerdo una tarde de finales de verano en que compramos unos helados. Había que estar ojo avizor para poder dar lengüetazos a la bola cremosa sin que se interpusiera una avispa en el camino. Estas cosas me llevaron a interesarme por el fascinante mundo de las avispas.

Y encontré que su mundo era verdaderamente fascinante. Aprendí mucho a base de las mismas a partir de la Wikipedia y de un par de artículos que encontré. Lo que no recuerdo ahora mismo es si las avispas tenían aguijón o no. Y ese era uno de los puntos clave acerca del que Daniela y yo estuvimos discutiendo.

Las abejas tienen aguijón. Todo el que haya visto «La abeja Maya» en su infancia lo sabe. Casi que diría que cualquiera que haya tenido una infancia lo sabe. Luego viene el punto desagradable: cuando las abejas pican, mueren. Podríamos decir que la abeja sólo pica una vez. Es una cosa ciertamente curiosa.

Al parecer, su aguijón está unido a las tripas. Cuando clavan el aguijón, al volar lejos del lugar, sus tripas se desprenden por el camino cual ristra de butifarras. Esto debe de tener sin duda algún tipo de extraña utilidad, pero así, de entrada, resulta de lo más gore. ¿Para qué morir de esta manera? ¿Por qué no tener un aguijón retráctil o que se desprenda, como la cola de las lagartijas? La naturaleza es un enigma.

Creo recordar, y lo digo de memoria, que las avispan sí tienen aguijón y además es retráctil. Así pues, avispas 1 – abejas 0. Además, las avispas tienen unas enormes mandíbulas que también dan lo suyo.

Atención, bien podría ser que las avispas no tuvieran aguijón y yo estuviera aquí recordando equivocadamente y montando una página complementaria a la de la Wikipedia con fake news. Un propósito de esta entrada puede ser que aclaremos este punzante asunto de los aguijones.

El caso es que, para el propósito de esta columna, y lo hagan como lo hagan, las avispas pican. Y además, por esta época del año, hacia mediados-finales del verano, lo hacen mucho.

Leí con interés que, en esta época del año, las avispas están especialmente agresivas. Pensaba que era por el calor: yo me pongo más agresivo cuando hace más calor. Pero leí que no, que lo que ocurre es que, para agosto, las avispas tienen ya muy poco que comer. Pero tiene sentido: yo también me pongo más agresivo cuando tengo hambre.

Al parecer necesitan proteína para hacer los huevos. Mientras dura la primavera y las plantas están en flor, las avispas encuentran fácilmente lo que buscan en el polen de los pistilos de las plantas (sirva esto para hacer notar que presté atención en las clases de biología del colegio). Pero para agosto las flores tienen ya poco o nada de polen, y las avispas tienen que sacar su proteína de otros lugares, por ejemplo del jamón de mis pizzas. Y con qué desparpajo que lo hacen.

Aparto la avispa con el cuchillo. Se sube al mismo. La lanzo en la distancia. Regresa volando. Iniciamos un duelo de espadas. Golpeo a la avispa en el aire repetidamente con el cuchillo. Regresa una y otra vez. Es impresionante.

Llegado un cierto punto, me caliento tanto que simplemente la aplastaría. Pero aquí, en Alemania, las avispas son una especie protegida. Las multas por matarlas dependen del «Land» (comunidad autónoma alemana) y en algunos casos rondan los miles de euros por avispa. Cómo eso se persigue, es un misterio para mí. Pero aquí, con “los verdes” ocupando una parte importante del senado, abejas, avispas y otros insectos han logrado representación parlamentaria. Respekt por los bichitos y sus recursos políticos.

El otro día, en la terraza de casa, mientras comíamos, estaba tan a disgusto con la avispa que terminé el plato dentro de casa. Fue entonces cuando me llegó un alarido de Daniela.

Al parecer, según relata la víctima, la avispa se introdujo por su escote y, en un momento de pánico, le dio un picotazo en salva sea la parte. Del «No hacen nada» pasamos rápidamente al «Ay ay ay».

Fue como una vez en que iba paseando por el bosque cerca de casa de mi padre, con los auriculares en los oídos. Viene hombre en dirección contraria con perro suelto. Perro se dirige hacia mí. Hombre dice «No hace nada». Perro sube las patas sobre mí, engancha cable de auriculares, tira de los auriculares que tiran de mis orejas y los auriculares acaban por tierra con mis oídos en estado de shock. Pues oiga, qué quiere que le diga: algo sí que hace.

Ayer por la noche, vamos a dormir. Daniela se sienta en la cama. Se levanta de un salto con un grito. Mientras me pregunto qué le pasa, grita:

«¡Vespe! ¡Vespe

Pañuelo con vinagre en el trasero e inspección de las camas y del suelo por el que caminamos descalzos.

Ah, la naturaleza y sus afables criaturas (entre las que nos contamos).

Para hoy otra foto de la serie de la montaña negra.
Ahí, entre los árboles, bien podría haber muchas avispas.
Fuente: Javier
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#Alemania#avispas#bosque#campo#naturaleza#perro#picaduras#pizza

Respuestas

  1. Rosana - 16 de agosto de 2020 @ 08:56

    A finales de verano los bichos se ponen insoportables. Cualquiera con una infamcia en cualquier pueblo lo sabe. Las moscas son mas cojoneras que nunca, las hormigas no te dejan en paz, etc.

    Ahora, aquí la bioquimica hubiera tenido un 50% de probabilidades de fallar si le hubieras preguntado lo del aguijón y las abejas. No veía la abeja maya, que yo recuerde, e igualmente, parece obvio que es un detalle que no me ha interesado como para retenerlo. Curiosa la mente.

    • Javier - 16 de agosto de 2020 @ 10:17

      ¿No sabías que las abejas tienen aguijón? 😯

      Oh, son las diez de la mañana y me acaba de picar un mosquito en el único lugar en el que no me he puesto repelente: en la cara. Estos bichos son impresionantes.

  2. Rosana - 16 de agosto de 2020 @ 09:03

    Por cierto, ¿es seguro que en alemania se protegen las avispas? Lo de las abejas se entiende porque las prácticas humanas se la están cargando (pesticidas, luz artificial, destrucción habitats por monocultivos, etc) . Eso es dramático porque son críticas para que comamos. Ya sabes polinización, plantas y demás. Imagina que tuviéramos que hacer nosotros manualmente la polinización (en algunos sitios ya están haciendo cosas, pero ya me dirás cómo se podría hacer a nivel mundial). Es un problema de primer orden y del que hace años que se habla.

    • Javier - 16 de agosto de 2020 @ 10:19

      Sí, es bastante seguro. Me lo han dicho varias personas y lo estuve leyendo hace un par de años. Creo recordar que el motivo es más o menos el mismo. Tengo entendido que las avispas también participan en la polinización.

      • Rosana - 16 de agosto de 2020 @ 16:07

        Pero son plaga. Es que me ha sorprendido porque el año pasado en el curro teníamos un nido de avispas al lado de un laboratorio y como la cosa se estaba poniendo peligrosa se pusieron en contacto con una empresa para quitarlo. Como investigadores, y para más inri, bio algo, se lió gorda porque un puso el grito en el cielo, que cómo íbamos a hacer eso, que la polinización y demás. La trifulca duró varios días, pero ahí salieron estudios científicos (obvio) y regulaciones varias. No me acuerdo de los detalles, pero fue entretenido. Al final, las avispas a tomar por culo.

  3. Rosana - 16 de agosto de 2020 @ 09:40

    • Javier - 16 de agosto de 2020 @ 10:22

      Buf, estoy en un netbook que tiene doce años. Le ha llevado un buen rato abrir la página. Tengo la sensación de que, si abro el vídeo, explota.

  4. Juanda - 18 de agosto de 2020 @ 11:33

    Hola!
    Decir que mucho insectos son polinizadores, aunque las abejas se llevan la fama por ser el polinizador “más perfecto”.
    También tengo entendido que el aguijón de las abejas tiene unos ganchos que hacen que una vez clavado, no lo puedan sacar de nuevo. De esta manera, el aguijón sigue trabajando por más tiempo, inoculando veneno aunque la abeja ya se haya ido. La abeja que pica se sacrifica por el grupo.
    Saludos!

    • Javier - 19 de agosto de 2020 @ 11:35

      Gracias Juanda por tu contribución.

      La abeja que pica se sacrifica por el grupo. Eso sí tiene sentido.

      ¡Gracias!

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