Un tipo peculiar

Siempre pensé que era un tipo peculiar. Nunca supe muy bien por qué, pero era algo que me resultaba obvio. Ahora, el laborioso proceso introspectivo lo está sacando todo a la luz.

Todas las tardes, al salir del trabajo, recorro el camino que lleva hasta la parada del autobús. Comparto el breve trayecto con otras personas que salen también del laburo en el mismo momento, y los imagino enfrascados en sus pensamientos: "La Franzisca ya no me quiere, creo que me engaña con el de la Post", "Este fin de semana el Schalke le mete cuatro al Leverkusen", "No debería haberme comido el segundo Leberkäse". Sus caras se iluminan con ráfagas de ilusión o de preocupación, resultado de fugaces accesos a una memoria falible o a un futuro extrapolado del momento presente. Yo, a unos pocos metros, camino pensando en el experimento de la doble ranura y en el papel del observador en un universo cuántico. Un tipo con corbata se sienta delante mío, se pone unos auriculares y una música estridente desborda de sus oídos para molestar a los asientos próximos. Le doy al play en mi reproductor y continúo escuchando el podcast sobre cómo el condicionamiento social confecciona nuestra experiencia de la realidad.

Definitivamente, soy un tipo peculiar. Y me gusta.

No quisiera que el lector pensara que escribo todo esto queriendo decir que soy mejor que nadie por ocupar mi mente en episodios poco mundanos, ni mucho menos. Es, sencillamente, lo que hay. Si hay que empezar a construir, hay que tener bien claro cómo está el terreno. No importa que la tierra sea de una clase determinada o que los cimientos estén dispuestos de una manera poco convencional; simplemente hay que ser consciente de todo ello para poder sacarle el mejor partido.

Mi correspondencia con los lectores va a rachas. Hasta hace nada la gente me escribía para darme ánimos y me terminaba contando su propia vida. Ahora parece que el viento ha cambiado y, el otro día, un lector que no dejaba dirección de remite hacía un detallado análisis sobre mí mismo.

"Tu mejor descripción fue la del post Lo siento, pero alguien te lo tenía que decir y aunque tiendes a momentos puntuales de felicidad tu vida es similar a la de House: tienes hits, pero la banda sonora de tu vida es triste. ¿Por qué? Simplemente por tu forma de procesar tu algoritmo de “vida”. No es que la de los demás sea más placentera, simplemente tus sensaciones no dejan pasar nada por alto. Tu conciencia gana a tu ejecución del algoritmo “Vivir”. Eres como un procesador que se pregunta ¿Por qué debo ejecutar esta instrucción?"

Me pareció un análisis bastante acertado de lo que me viene sucediendo.

Todos somos programas biológicos ejecutando el programa de la vida. Este programa se fabrica a partir de experiencias vivdas por nosostros y por personas que tenemos cerca, a partir de la tele, de las revistas, de tus amigos, de las películas, de los libros... Con todo este material confeccionamos un algoritmo que nos permite pasar por la vida maximizando el placer y minimizando el sufrimiento. Este mismo programa es el que nos hace ir al colegio, estudiar una carrera, buscar un trabajo, buscar una novia, casarnos, tener críos, dejarnos el pellejo hasta la jubilación y entonces empezar a disfrutar de la vida cuando ya ni siquiera se nos empina. El algoritmo nos permite procesar las entradas de una manera sencilla y alcanzar todos esos checkpoints en la secuencia correcta. Sin embargo, eso no es vivir, es reaccionar. Es existir en la inconsciente manera en que lo hacen los animales. Llegar a esta conclusión es, ante todo, un momento desagradable. Lo sé porque lo he vivido hace nada.

En mi caso, creo que he asistido a un salto cualitativo de mi propia consciencia. Primero me di cuenta de que ejecutaba un código que ni comprendía ni compartía. Después estuve un tiempo preguntándome si de verdad tenía que ejecutar la siguiente intrucción del programa, y la respuesta era "No tienes otra opción". Ahora, por fin, he llegado al punto en el que me pregunto si tengo que procesar la siguiente línea y la respuesta es "Haz lo que quieras". Debo de tener un monolito en el culo.

El lector continuaba con otro tema diferente, aunque para él era parte de la misma reflexión:

"Llegados a este punto, te explicaría que en realidad tu cerebro no fabrica cierta sustancia (esto si has ido a un profesional de la psiquiatría ya lo sabrás, incluso te facilitará la sustancia que requieres) y tiendes a momentos muy tristes."

Esto debería ser desarrollado en una columna aparte, pero no me resisto a abordar el tema.

La sociedad en la que nos movemos ha llegado a un punto en el que sabe más que la misma naturaleza, confundiendo causa y efecto para probar sus propias conclusiones si fuera menester.

Se toma una población de gente triste, se observa qué tienen en común y se concluye que la causa de la tristeza es la falta de un componente químico en el cerebro. Cojonudo. A nadie se le ocurre, suponiendo una ejecución moral de la ciencia, que ese componente químico que buscan es la consecuencia de la felicidad, no su causa.

Es como si le digo a mi psiquiatra que su cuerpo no está generando sudor. Me dirá "Claro, es que no estoy haciendo ejercicio". Si mi psiquiatra me dice que no genero determinado componente químico de la felicidad, le diré "Claro, es que no soy feliz".

El método científico es cojonudo, pero hay que manejarlo con responsabilidad.

En fin, todo esto será objeto de reflexiones más profundas, pero no es este el momento ni el lugar.

"Del mismo modo, vas a seguir igual y de este modo el resto de tu vida. Del mismo modo que voy a seguir igual el resto de mi vida. ¿Intentarás cambiar? Poner un “reborn”, tatuártelo en la minga, chillar en pelotas encima de tu cubo oficinil... Tú sabes que eres un PID y terminarás oscilando respecto tu comportamiento usual."

Entre todo el feedback que recibo de los lectores hay una constante: no se sabe si será pronto o tarde, pero lo que está claro es que me terminaré dando la gran hostia. Para responder a esto recurro a las palabras de un brillante lector de 21 años que, hace ya un par de meses, para ilustrar la reacción del público me copiaba unas líneas de un ensayo titulado El hombre mediocre. Al final de su email me daba ánimos usando una nueva cita para ello.

Y para los que puedan pensar que invariablemente se te ha ido la pinza, que tarde o temprano te pegarás la gran hostia y se te pasará la tontuna:

"Las lecciones de la realidad no matan al idealista: lo educan. Su afán de perfección tórnase más centrípeto y digno, busca los caminos propicios, aprende a salvar las asechanzas que la mediocridad le tiende."

Un tipo peculiar. Afortunadamente, como muchos otros.

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Lo flipo ...

Solo me queda decir que me recuierdas a alguien ... pero ya no se a quien ...

... que tío mas grande ...

Sé que suena a tópico, que

Sé que suena a tópico, que te lo dicen mucho por aquí, pero me siento identificado contigo muchas veces.

No dejes de deleitarnos con tus historias.

Saludos

Anoche

Anoche conocí un tipo que me recordó mucho a ti. No sé aún lo que le pasa por la cabeza, pero dijo más de una cosa interesante.
No eres el único que las dice, pero hay personas peculiares por el mundo y eso sí es interesante.

/Es como si le digo a mi psiquiatra que su cuerpo no está generando sudor. Me dirá "Claro, es que no estoy haciendo ejercicio". Si mi psiquiatra me dice que no genero determinado componente químico de la felicidad, le diré "Claro, es que no soy feliz"./
Creo que es lo más esclarecedor que he leído en mucho tiempo.

El hombre mediocre

Hubo un tiempo en el que yo también me sentí hombre idealista, pero, a día de hoy, me quedo en mediocre.

Lo que más me jode es que lo sé, pero no sé cómo volver al estado idealista.

De momento te leo, que parece que ayuda, así que sólo puedo decirte una cosa:

Gracias

Un misántropo en Manhattan

A veces me siendo onda y otras partícula...

Muchos como tú vivimos en los altibajos del fracaso constante, o más bien intermitente. Fracasamos en ser felices, en simplemente dejarnos llevar, en pensar en el presente, en el futuro próximo y no comernos la cabeza con la cabeza con la "cercana" conversión del Sol en supernova.

No creo que haya que darle importancia. No se la doy. Somos felices siendo infelices. Nadando en melancolía, a veces viendo desde la mierda que nosotros mismo creamos cosas que otra gente deja pasar de largo, a veces no viendo cosas que nos harían la vida más fácil.

Sigue comiéndote la cabeza, así eres tú. Luchar por cambiarlo es una perdida de tiempo. Quizá lo que deberías hacer es dejar de comerte la cabeza por pensar que te comes la cabeza.

Las cañas siguen en pie amigo.
Inspiración Despreciable

Método científico

Es como si le digo a mi psiquiatra que su cuerpo no está generando sudor. Me dirá "Claro, es que no estoy haciendo ejercicio". Si mi psiquiatra me dice que no genero determinado componente químico de la felicidad, le diré "Claro, es que no soy feliz".

El método científico es cojonudo, pero hay que manejarlo con responsabilidad.

Lo he visto en un par de documentales, creo que no es una leyenda urbana, y es que apoya este comentario sobre la "ciencia". Y que conste que también soy amante del método científico...bien aplicado: Parece ser que en el XVIII o XIX, se comenzó a permitir a los científicos-médicos la experimentación con cadáveres. Al hacer las autopsias, algunos comprobaron que muchas personas tenían los órganos "descolgados" y empezaron a hacer operaciones que consistían en "coser" los órganos para subirlos. A los científicos se les olvidó el efecto de la ley de la gravedad en personas que no estaban tumbadas en la exploración.

La ciencia está plagada de errores de este tipo, donde la consecuencia se confunde con la causa.

Einstein dijo...

«Las grandes almas siempre se han encontrado con una oposición violenta de las mentes mediocres»

Claro, lo de decir que te vas a meter la hostia es muy fácil, todos nos la vamos a acabar metiendo. La diferencia está en que hay algunos que se levantan y otros que prefieren arrastrarse el resto de su vida...
Si sigues en este plan y acabas encontrando la felicidad que taaaanto te mereces, vendrá el tercer tipo de comentarios... Cuando la gente intente insultarte llamándote hedonista. Pero para entonces estarás tan bien que te lo tomarás como un cumplido.

Afortunadamente, como muchos otros

;)

Re:

Bueno, si no fuera por Internet, tú (y todos nosotros) estaríamos posiblemente encerrados en algún lado, en vez de leyéndonos los unos a los otros. Esa es la parte buena.

Respecto a lo de la depresión y el método científico, que yo sepa lo que se dice es que lo que llamamos estar contentos es lo mismo que la presencia de una serie de sustancias, no que una cosa sea la causa de la otra. De todos modos, habría que entrar ya en consideraciones respecto a los distintos tipos de felicidad...

Blog

Peculiar?

Y quien no es peculiar? Al más normal de la tierra éste hecho lo convierte en peculiar. Tenemos demasiadas variables como para ser iguales. Claro que eres peculiar pero eso no es ninguna peculiaridad.
P.D:Comparto contigo ese pensamiento de hacer mi vida una sucesión de alucinantes historias pero (supongo que al igual que muchos) dedico tanto tiempo a pensar en ello que el día se me acaba sin haber hecho nada por cambiarla.

Mal uso del método científico

Jack in Wonderland

Si mezclas agua mineral con vodka y la bebes, te embriagas.

Si mezclas agua mineral con whiskey y la bebes, te embriagas.

Si mezclas agua mineral con tequila y la bebes, te embriagas.

Conclusión: el agua mineral embriaga.

Ah, sí. Y hoy me agarré a golpes, a puño limpio y patadas con mi mejor amigo. No nos enojamos ni nada. Estábamos jugando. Probando el concepto de "Fight Club".

Mi conclusión: si no le tienen miedo a verter un poco de sangre y a mirar un rostro un poco desfigurado al enfrentarse al espejo, darse de golpes con tu mejor amigo es excelente.

Sublime :)

Sublime :)

La vida Pirata

La vida Pirata es vivir en una furgoneta. Da igual si eres escalador, surfero o aficionado a la ornitología. Te vas una semana a Cuenca, a Lleida, a Frankenjura o a Ceuse. O a Tarifa o a Algeciras o a donde crees que va a soplar mejor viento. Luego vuelves a mirar el parte meteorológico y te vuelves a mover.... Basas tu vida en lo que quieres hacer... en tus pasiones. No importan las hipotecas, el reconocimiento social, los hijos que podrías llegar a tener mañana o la vejez que vivirás pasado mañana. Es un no-future, vivir para el presente y vivir lo que quieres vivir, no lo que la sociedad cree que debes vivir.

Pero como humanos que somos tenemos unas necesidades básicas... Comer, beber, dormir con unas mínimas comodidades, ahorrar para el viaje a Ton Sai, a Yosemite o a Hueco Tanks... Si puedes ganarte la vida con lo que haces (patrocinadores, etc) pues fantástico... y si no toca currar 6 meses, ahorrar, y luego estirar el paro para los meses que dé de sí... Si esto no es suficiente hay que dejar la "vida pirata" para los fines de semana, puentes y las vacaciones de verano...

Es la postura hippie ante la vida, el punk... es el "hijo tampoco vendrás a comer este domingo?"... el "te dejo porque no quieres pasar conmigo ni un fin de semana, no me llevas al cine, no vamos de compras..."

Es fácil dejarse arrastrar por el sentimiento de "yo estoy despierto y ellos dormidos", por esa especie de síndrome Matrix en el que tú eres un ser consciente y el resto sigue un flow inducido por máquinas. Llegado a este punto es interesante plantearse que el hombre y la mujer "mediocres", los que por un motivo u otro no han elegido la vida pirata, que tienen esa simpleza que a ti te aturulla, te engendraron, te criaron, etc... Y eso viviendo en una furgoneta es harto complicado. Respetable, no?

Saludos.

Puntualizando

Javi, ya hemos debatido sobre todo esto largo y tendido y sabes perfectamente lo que pienso al respecto de lo que te está pasando, así que no me voy a extender demasiado aquí.

Sólo indicar que me parece cuanto menos atrevido ventilarse la psiquiatría de un plumazo argumentando que se confunde causa con efecto. Es una opinión que solo puede nacer de la más absoluta ignorancia complementada con una postura de obcecación defensiva.

Respecto a la depresión, no se trata de "eres infeliz porque te falta cierta sustancia" sino "porque tienes un problema que te impide sintetizar cierta sustancia en las mismas condiciones en que la genera todo cristo" (y esto no se refiere a "todos los tontos" o "todos los mediocres", hay gente que a pesar de preocuparse de la dualidad onda-corpúsculo, es muy feliz). El problema puede ser físico, psicológico o mezcla de ambos. Si el problema es psicológico, se podría resumir en un "tu forma de ver las cosas lo convierte todo en un drama", y en una terapia se procura reajustar la perspectiva del paciente para que no se centre en lo negativo. Normalmente se trata de errores en el discurso interior de la persona: "¿Y porqué tendría que alegrarme X con lo mal que está el mundo...?", etcétera.

Lo complejo del asunto es que no solo el discurso interior de cada persona influye en las sustancias que el cerebro segrega: también pasa al revés. Cambiar la perspectiva ayuda a sentir placer; sentir placer ayuda a cambiar la perspectiva. Ahí es donde entran los antidepresivos; pueden ser de gran utilidad a la terapia. A lo mejor te pasa X y tú sigues pensando en lo mal que está el mundo porque tienes dificultades para sintetizar endorfinas.

Por poner un ejemplo, recuerdo que cuando estudiaba la carrera, a veces, después de pasar una semana encerrado en la biblioteca estudiando para los exámenes, llevarme un palo con algún profesor, pelearme con el inútil de turno en secretaría y concluir que me estaban estafando, me hundía y lo acababa viendo todo negro. El mundo se me caía encima: "esto es un camelo inservible, nunca voy a salir de aquí, tanto estudiar y al final me veo de camarero, mañana debería traerme un bidón de queroseno y hacerle un favor al mundo...", etcétera. En momentos así me bastaba con salir fuera, fumarme un cigarro y sentarme quince minutos al sol (un estupendo antidepresivo natural, los rayos ultravioleta sobre la piel estimulan la producción de endorfinas). Y esto no era simplemente poner un parche a mi instatisfacción; las endorfinas me ayudaban a recuperar una perspectiva más real y más positiva, perspectiva que permanecía conmigo aún después de haberse ido el sol. Tras darme cuenta de que al final aprobaría los exámenes y me iría de allí para no volver, todo se volvía más fácil.

En el cerebro, la actitud/pensamiento y los neurotransmisores se retroalimentan, forman ciclos. A veces buscar el origen concreto de una depresión es como lo del huevo y la gallina (de ahí mucha de la crítica al psicoanálisis). Lo práctico es sacar al paciente del ciclo, que se puede romper con terapia o con estimulantes. Lo general suele ser una combinación precisa de ambas. A veces un paciente no puede empezar una terapia hasta que se le ha sacado de su agujero negro de alguna otra forma.

Por otra parte, reflexionar sobre la física cuántica en la parada del autobús está muy bien, pero el cerebro no es un laboratorio. Luego hay que contrastar las hipótesis en el acelerador de partículas. Si no, la cosa no pasa de paja mental. Por cierto, ser inteligente no tiene por qué significar ser infeliz, de igual modo que reflexionar sobre la dualidad onda corpúsculo no nos convierte en inteligentes. Con frecuencia me cruzo con personas que procuran dar una capa de glamour a su infelicidad o sus problemas sociales atribuyéndolos a su inteligencia superior (ya de paso procurando compensar una baja autoestima, es una tentación en la que es fácil caer). Con lo cual la cosa se convierte en un círculo vicioso: si superamos nuestros problemas sociales se nos cae el disfraz de genio atormentado y se acaba el "que listo soy". Craso error. A veces es justo aquí cuando se confunde la causa con el efecto: "soy infeliz porque me preocupo por cosas elevadas" con frecuencia camufla un "me preocupo por cosas elevadas porque soy infeliz". Hay un momento para cada cosa; para lo humano y para lo divino. Los gustos refinados y las inquietudes intelectuales no impiden disfrutar de las cosas sencillas. Hay quien se preocupa tánto por la física cuántica que no solo reflexiona en el autobús, sino que incluso estudia la carrera, y se hace físico. Investiga, teoriza, comprueba, se equivoca, reformula sus ecuaciones. Trabaja duro. Y no es necesariamente un infeliz.

La reflexión recurrente sobre un tema tan complejo, sin complementar con el trabajo de laboratorio es, para empezar, una pérdida de tiempo, y la mayor parte de las veces cumple la función de mera distracción mental para olvidar problemas. Es el efecto, no la causa.

En fin, que concluir que el psiquiatra, un señor que se ha chupado chorrocientos años de carrera, especialidad, MIR, practicas, etcétera, es poco más que un tonto recetapastillas que confunde causa con efecto, es un disparate del calibre del consabido "Nietzsche era un nazi", impropio de una persona inteligente como tú. Matasanos siempre ha habido, pero basta leer cualquier libro de alguno de los hermanos Rojas Marcos para desintegrar todos los prejuicios sobre la psiquiatría.

Re: Puntualizando

Grande fuckowski.

Hoy he leido la entrada de Gonzo en casa y le he dado vueltas como un infeliz mientras iba al trabajo. Tenía un tufillo conformista impropio de él. Como si el hecho de haber publicado (haber hecho público) su problema lo hubiera liberado de intentar luchar para superarlo. No se si eso es bueno, malo o todo lo contrario, líbreme [ponga-aquí-su-ente-divino-preferido-si-lo-tuviere] de juzgar a nadie.

En cualquier caso, deseo que Gonzo tenga la capacidad de conducirse hacia donde quiera llegar. Creo que comentarios sinceros y cañeros como este al que respondo pueden apretarle para no dejar de buscar salidas a ese embrollo mental.

Además, contiene una receta te podrías aplicar que se puede traducir como: "ve a pasar una temporadita a casa, Negre, y deja que el lorenzo te ultraviole". Que se conoce que en las Germanias las ultraviolaciones no son lo suficientemente profusas ni placenteras. Química pura oiga!

Salut!

¡Bravo!, por fin un poco de

¡Bravo!, por fin un poco de sentido común.
Un amigo vale un tesoro, pero un amigo con sentido común vale dos.

Lo que has escrito me ha recordado...

Lo que has escrito me ha recordado a la escena de 'El club de los poetas muertos' en la que los alumnos están leyendo en un libro como se cualifica la poesía, y el profesor les hace arrancar la hoja.

Niveles de conciencia

La verdad es que siempre he sido de los que, en vez de actuar, se quedan parados pensando por qué deben hacerlo y si es lo mejor. Lo que para la mayoría consiste simplemente en vivir, dejarse ir o ejecutar la correspondiente instrucción de su "Programa para la Vida", para mí resulta algo ajeno y antinatural. Sería muy fácil, después de leer esto, decir que siempre me ha gustado sentirme diferente y todo eso, pero, para ser sincero, muchas veces he intentado vivir "dejándome ir", sin darle tantas vueltas a las cosas, para descubrir que me era imposible hacer lo que para otros es algo natural.
En la etapa en la que me encuentro he llegado a la conclusión de que no tengo ni puta idea de qué es mejor, o de que quizás ambas maneras de vivir tienen su lado positivo y su lado negativo. Unos serán más felices mientras que otros tendrán esa inquietud que los llevará a lugares nuevos e inexplorados.

...

Gonzo, más a menudo de lo que creemos, la gente que parece estar pensando en si quedará pan en el Super, o en si Raúl debería ir o no a la selección, se están cuestionando su existencia espaciotemporal e imaginando el borde afilado del infinito.
No lo escriben, no lo cuentan, hablan de culos y ven fútbol, pero ahí lo llevan.

Quizá tú seas más hábil para narrarlo, o más inteligente para profundizar en ello, pero no eres un bicho tan raro.

Siempre es preferible escuchar otro grito en vez del eco.

Una voz que se celebra

DE "CANTO A MÍ MISMO" de Walt Withman:

1. Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.

Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.

14. Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.

Lo más común, vulgar, próximo y simple,
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.

(...)
Soy fuerte y sano.
Por mi fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mi.
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.

Soy inmortal.
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un
carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la
noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los
cuales se levanta mi casa.)

(...)
Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré...
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.

24. Walt Whitman, un cosmos, el hijo de
Manhattan,
turbulento, carnal, sensual, comiendo,
bebiendo y procreando,
no es un sentimental, no mira desde
arriba a los hombres y mujeres ni se
aparta de ellos,
no es más púdico que impúdico

¡Quitad los cerrojos de las puertas!
¡Quitad las puertas mismas de sus quicios!
Quien degrada a otro me degrada a mí,
y todo lo que hace o dice vuelve a la postre a mí.

La inspiración mana y mana de mí,
me recorren la corriente y el índice.
Pronuncio la contraseña primordial,
doy la señal de la democracia,
nada aceptaré, ¡lo juro!, si los demás
no pueden tener su equivalente
en iguales condiciones.

Voces desde hace largo tiempo
enmudecidas me recorren,
voces de interminables generaciones
de cautivos y de esclavos,
voces de enfermos y desahuciados,
de ladrones y de enanos,
voces de ciclos de gestación
y de crecimiento,
y de los hilos que conectan las estrellas,
y de los úteros y de la savia paterna,
y de los derechos de los pisoteados,
de los deformes, vulgares, simples,
tontos, desdeñados,
niebla en el aire, escarabajos que
empujan bolitas de estiércol.

Voces prohibidas me recorren,
voces de sexo y lujuria,
veladas voces cuyo velo aparto,
voces indecentes por mí purificadas
y transfiguradas.

No me tapo la boca con la mano,
trato con igual delicadeza
a los intestinos que a la cabeza
y el corazón,
la cópula no es para mí más grosera
que la muerte.

Creo en la carne y en los apetitos,
y cada parte, cada pizca de mí
es un milagro.
Divino soy por dentro y por fuera, y
santifico todo lo que toco o me toca,
el aroma de estas axilas es más
hermoso que una plegaria,
esta cabeza más que los templos,
las biblias y todos los credos.

Versión de León Felipe

Darte la gran ostia...

...dependerá de varias cosas:
1) El simple hecho de saberlo lo dificulta, ya que puedes prevenirla, evitarla, minimizarla o ampliarla, con lo cual no será "La gran ostia", si no lo que tú has interpretado como "Tu gran ostia".
2) Tener consciencia de uno mismo no significa que se sea mejor o peor que los demás, vuelvo a decirte [y perdón por el tuteo, pero es complicado el "feedback" si te tengo que tratar de usted], así que la gran ostia puede ser cuando asumas volver al rebaño o ignorar al rebaño por completo. De cualquier forma, las dos opciones están descartadas de principio, así que se nos vuelve a presentar el problema de identificar cual puede ser tu gran ostia.
3) El estar fuera del rebaño también es, en cierta manera, una forma de estar dentro de él, esto ya es algo más complicado de resolver.
4) El robocop...
Sí, muy fácil pero obligatorio, ñores y ñoras.

Nos leemos.

Hola

Hace tiempo en uno de tus post te dije que me anime a registrarme para contestarte pues yo también había pasado hace tiempo por tu enfermedad. Creo que debes de tener en cuenta una cosa que me sirvió para salir del agujero: si quieres ser feliz debes generar felicidad, al principio es dificil porque uno no puede estar feliz cuando esta jodido, pero si intentas ver las cosas con alegría y disfrutar pequeñas cosas, poco a poco irás viendo como tu vida mejora sustancialmente en felicidad y la felicidad irá creciendo.

Otra cosa: A veces piensas que los demás te perciben como que se te esta yendo la olla ultimamente, a veces somos percibidos como queremos ser percibidos aunque a veces no nos damos cuenta. Las opiniones cambian y tu tienes el poder para hacerlo con tus actos.

Un saludo y sigue prosperando.

(Te hago esta pregunta, haber si te ayuda?)

¿CUANTAS VECES CIERRA UNO LOS OJOS PARA NO VER Y CUANTAS PARA VER MEJOR?
Me lo pregunto porq creo q pensar la diferencia entre una cosa y otra puede ayudarnos a elegir cual vida preferimos y, a cambio no ver nada, es mucho menos util q cerrar los ojos y llenarlos con nuestras mas privadas, arbritarias y liberadoras fantasias. En esta época de perdidas y de pesares, cerrar los ojospara distinguir con exactitud no sólo aquello q no qrems perder, sino todo eso q nos urge imaginar, es ademas de un consuelo, un deber de asombro al q no podems negarnos.
Nada es absoluto, nada es permanente, despues de todo no hay luz sin oscuridad, no hay valor sin miedo, no hay cerca sin lejos, nada existe sin su opuesto.
A veces, cuando consigo esto, dejarme ser, me contacto con una sensacion de plenitud, de paz y de amor q amplía mi conciencia hasta transcender en mi. Lo que ambre esta puerta es el no condicionamiento, es el NO PENSAR, ES EL NO PREVER..
Y ahora es cuando uno se da cuenta q es el no, es la nada, el vacio, EL UNICO LUGAR DESDE DONDE PUEDO RECIBIR TODO, XQ TENGO ESPACIO PARA TODO.. y pienso en una gran frase, extraida de un libro escrito por Krishnamurti "UNA TAZA SOLO SIRVE CUANDO ESTA VACIA", recuerdo la sensacion de confusion q senti la primera vez q lei esto, no conseguia enteder q significaba. Entonces, la salida mas q nada, fue como otras veces, sentirme "taza" imaginarme a mi misma como una.. una taza llena de leche, pense, ya q la leche es algo util, nutritivo, importante, vital, para el desarrollo de cada uno de nosotros. Me imagine llevando mi contenido a donde fuera mas util, pero tamb pense, q NO PODRIA DARLO SIN VACIARME, y si lo hacia, dejaba de ser la taza llena.. Y lo q me hizo sentir peor aun, yo solo, pòdria servir para esa leche, caliente o fria, ordeñada o podrida,.. NOOO!!! no era eso lo q yo queria para mi!!.. no es eso, lo q quiero para mi ahora... quiero vaciarme para poder llenarme.. para no estar nunca llena, PARA SER LA ESENCIA DE MI MISMA, para vivir!!! (incondicionalmente)!!!!

saluds,, coordiales!!

y gracias,, por tus aportes, creo q nos ayudas en todo sentido,, espero poder servir de "ayuda".. las mas minima posible o requerida..

Vaya, vaya...

Resulta que lo que hace mucho tiempo que me pasa y que no sé qué es, le pasa a más gente. Reuno todas las condiciones para ser una persona feliz y satisfecha, pero sigo prefiriendo que no salga el sol en toda la semana, y no pare de llover (que bien me lo paso en las últimas semanas) y hay días en los que me gustaría no hablar ni cruzarme con nadie. Los que me rodean piensan que soy muuuuy raro, que tengo cierto autismo y un serio problema de timidez. Pero la realidad es que la melancolía me invade y últimamente no dejo de darle vueltas a la expresión "profundamente infeliz". Tengo claro que tendría que darle un giro a todo esto, pero no sé cómo, ya que en mi caso no resultaría nada fácil cambiar de vida radicalmente e irme a vivir a Tombuctú. Estoy demasiado atado a mi actual estilo de vida, supongo que algunos sabréis de lo que hablo.
En fin, me anima pensar que no soy el único que escudriña las miradas de la gente en el autobús intentando descifrar lo que hay detrás y si merece la pena.
De verdad, me siento profundamente identificado con eso de "la banda sonora de tu vida es triste".
Espero estar con vosotros durante mucho tiempo.