Estoy cabreado. Estoy muy cabreado.
Estoy sentado en mi silla del curro. Estoy mirando una pared gris de metal. Casi no puedo ni respirar. Literalmente. El sol brilla fuera y debería estar contento.
Estoy muy cabreado conmigo mismo. Estoy hasta los cojones.
Menos mal que tengo a mis padres. Menos mal que tengo a mi novia. Menos mal que tengo a mi hermana. Menos mal que tengo buenos amigos que me quieren.
Aunque no sean capaces de enterderme todavía.
Siento que he estado durmiendo toda mi vida. Ayer, hablando con mi madre, me dijo que antes de nacer daba patadas. Naci de culo. Ahora sé que lo último que quería era salir.
Ahora ya no hay mucho que hacer. Sólo queda empezar a vivir. Hay que joderse.
No sé por dónde empezar. No sé qué hacer. No sé con quién hablar. Sólo sé que somos muchos, y que estamos muy cabreados. Llevan toda la vida tocándonos los cojones. Diciéndonos lo que tenemos que comprar, cómo tenemos que vivir, la ropa que nos tenemos que poner, la gente a la que tenemos que aplastar...
Pero todo eso se ha terminado.
Se acabó el sueño. Empieza la vida.
Nos vamos de marcha. Hoy es el primer día del resto de nuestras vidas :-)