Fisioterapia

Con la cara pegada contra la superficie de la camilla, uno sólo puede hablar con vocales.

Son las diez de la noche. Estoy de nuevo en fisioterapia. Estoy de nuevo desnudo sobre una camilla. Sólo los calzoncillos salvan mis vergüenzas. Me encuentro de rodillas sentado sobre mis pantorrillas, la cara pegada a la tela, los brazos extendidos hacia atrás a ambos lados de mi cuerpo. Intento ladear la cabeza para hacer entrar un poco de aire en los pulmones.

El cuello recto, me dice el fisioterapeuta, y me aprieta la nariz contra la camilla.

Me pregunto cómo he llegado hasta aquí.

La clínica ocupa un bajo a apenas tres minutos de mi casa. Una señora de mediana edad me recibe y me pide que le acompañe al interior. Se trata de una sala amplia compartimentada mediante enormes cortinas. En el interior de cada subdivisión hay una camilla, una silla y lo que parece una máquina de electroshock.

La mujer tiene un acento extraño. Dice que me lo quite todo y se marcha por un lateral de la cortina. Cuando vuelve, estoy esperando sentado sobre la camilla. Los pies me cuelgan a dos palmos del suelo. Los calcetines negros me hacen juego con los calzoncillos. La señora extiende una tela que contiene en su interior una especie de barro caliente y negruzco. Debe de ser esto lo que llaman tratamiento con fango.

La L3 y la L4 son vértebras en la parte baja de la columna. Las lesiones en sus proximidades se manifiestan a menudo con dolores que se extienden por las piernas como desagradables calambres. Es como mascar papel de aluminio sin tener que mascar nada.

Para dejarse tratar la L3 y la L4 hay que renunciar al amor propio.

Me tumbo a duras penas boca arriba sobre el barro. La mujer tira de la parte inferior de mis calzoncillos hasta que éstos quedan más allá de donde termina la rabadilla. Lo único que evita que se me salga el churro es, paradójicamente, el propio churro. La señora me envuelve en las sábanas y me deja allí. El barro está muy caliente.

En el compartimento de al lado se escucha lo que deben de ser el doctor y una señora de avanzada edad. Ambos hablan un idioma extraño. Más tarde descubro que son todos polacos y que tak quiere decir .

Son las diez y cinco de la noche. Tengo la cara pegada contra la tela de la camilla. Si quisiera hablar, sólo podría articular vocales. Por el rabillo del ojo observo que el fisioterapeuta se acerca a la máquina de electroshocks y manipula un par de cables en el suelo.

La electroterapia es una disciplina dentro de la fisioterapia que permite el tratamiento de las lesiones por medio de la electricidad. Los griegos y los romanos ya utilizaban el pez torpedo para aplicar descargas a sus pacientes. Desde entonces, la civilización ha venido empleando la electricidad tanto para remediar el dolor como para provocarlo. Alemania, Polonia y la electricidad siempre han ido de la mano.

Tengo miedo. Aunque pudiera utilizar consonantes, la única vía en mi situación pasa por el sometimiento.

La mujer me está envolviendo con las sábanas convirtiéndome en una compresa para el barro. Me pregunta en qué trabajo. Soy ingeniero en PerryAG. Ah, contesta, el jefe de PerryAG ha estado aquí esta mañana.

Allá donde voy todo el mundo conoce al jefe de PerryAG. La vecina turca, el dentista, la mujer del fisioterapeuta. Nadie parece darse cuenta de que PerryAG tiene diez mil trabajadores en esta ciudad y que de ellos aproximadamente el diez por ciento son jefes de algo. El jefe de PerryAG siempre tiene un nombre distinto, una cara distinta. La gente quiere conocer al jefe de PerryAG, ponerle un empaste, arreglarle la espalda, limpiarle la mesa del despacho. A mí me basta saber que el jefe de PerryAG tiene problemas vertebrales, que es un ser humano como yo y que también renunciaría a su amor propio por que alguien le liberara del dolor que padece.

Todos seres humanos. Todos temblando ante un fisioterapeuta alargando un brazo para conectar una máquina de electroterapia. Todos estimando el dolor que seremos capaces de soportar.

El rey de Francia.

El zar de Rusia.

El jefe de PerryAG.

Con la cara pegada contra la superficie de la camilla, uno sólo puede hablar con vocales.

Son las diez y cuarto de la noche. El silencio en el bajo es sepulcral. El ciudadano medio alemán lleva ya quince minutos durmiendo. En el espacio nadie puede escuchar tus gritos.

El hombre conecta un cable al enchufe de la pared y vuelve a mí. Pulsa algún botón en algún lugar y la camilla se eleva lentamente. No hay electroterapia. No hay electroshock.

Noto una sustancia fría y viscosa sobre la parte inferior izquierda de la espalda. Un antebrazo presiona en horizontal haciendo fuerza sobre las vértebras. Me dice que el gel es para reducir la fricción entre nuestras pieles y permitir al brazo deslizarse columna a abajo.

Estoy desnudo sobre una camilla. Sólo los calzoncillos salvan mis vergüenzas. Me encuentro de rodillas, sentado sobre mis pantorrillas, la cara pegada a la tela, los brazos extendidos hacia atrás a ambos lados de mi cuerpo. Intento ladear la cabeza para hacer entrar un poco de aire en los pulmones.

El cuello recto, dice el hombre, y tira de mis calzoncillos hacia abajo. Siento el frío de la noche acariciarme el agujero del culo. Oigo el estruendo de los últimos escombros de mi amor propio desmoronándose.

Son las diez y veinte de la noche. Estoy en fisioterapia. Si abro los ojos veo el blanco de una sábana. Sé que hay un fisioterapeuta con las manos llenas de vaselina en algún lugar entre aquellas cortinas. Sé que me duele la espalda. Sé que sólo quiero la redención.

Sé que si me mete un dedo en el culo sólo podré echarme a llorar.

Como el rey de Francia.

Como el zar de Rusia.

Como el jefe de PerryAG.






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Confiesa

Después de la camilla del ginecólogo y Guantánamo, creo que la camilla de un fisioterapeuta es el tercer lugar más humillante de la tierra.
A mí en vez de fango me echan cayena en polvo mezclado con agua... primero sientes un frío abrasador, luego un calor helado... Después solo quieres reunirte con Dios y preguntarle qué has hecho para merecer eso.

La Vida Es Asín

Ánimo

Piensa que también otros tenemos la espalda jodida, pero nos falta valor para quedarnos en cueros en camillas desconocidas... ;-)

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Invéntate el final de cada historia que el amor es eterno mientras dura

Encuentros cercanos en la tercera fase...

Pues yo que quieres que te diga, pero cuando me encontre ante una experiencia de estas, me trataron bastante bien... No voy a decir que fue algo placentero, porque no lo fue, pero vamos, tampoco sufrí tanto como dices tu que sufrí.

Todo comenzó un dia que estaba yo holgazaneando, aunque luego me di cuenta que había recibido ya varios avisos cordiales. El caso es que me encontraba en la calle ayudando a un vecino a arreglar un motor diesel de un AX 1.4 que estaba hecho una mierda y al que le soplaba la culata por todas partes. Tras hacer las mas increibles contorsiones y observar el motor desde todos los posibles ángulos, ambos convinimos que el problema sobrepasaba nuestros conocimientos. Asi que mientras que el se dedicaba a recoger la herramienta, yo me subí a casa con otro vecino, o al menos lo intenté.

Charlábamos amigablemente cuando de repente sentí la sensación de que mi cuerpo se quedaba atrás del resto de mi ser. Debe ser algo parecido a la escena en la que Spiderman intenta librarse del simbionte en el campanario en la ultima peli... De repente, sentí un gran dolor que me recorría todo el cuerpo. La ultima orden semiconsciente que dio mi cerebro fue la de levantar la pierna izquierda para subir un escalón de la acera. A partir de ahi, en medio del dolor me agarré a mi vecino, que me trajo a casa como pudo.

¿hablas de humillaciones? Humillacion es echar media hora de camino desde la cama al meódromo cuando la distancia entre uno y otro es de 6 metros lineales, y no el que una extranjera de mediana edad te magree la espalda. Humillación es tener que ponerte tomos de la enciclopedia universal Larousse debajo de las pierna izquierda que, al igual que pasaba cuando se colgaba la tarjeta de sonido en un juego de DOS bajo windows 95, se habia quedado obedeciendo la orden de subir el escalon, cuando ya no habia escalon que subir. Pero claro, hasta que no se reinicializó el sistema, no pude estirar la pata (en el buen sentido, claro está). Humillación es, por último, el ir a levantarte a mear y que te de un pinzamiento y se te quede medio cuerpo boca arriba y el otro medio cuerpo girado 90 grados y no puedas colocarlo todo en la misma dirección.

A base de nolotiles y dolonervobiones logré recuperar poco a poco el control de mis piernas. Cuando uno se encuentra en esta situación los dias se hacen larguísimos, y se pone uno a pensar en lo que haría si pudiese valerse por si mismo. Hay gente que se dedica a pensar en formas de matarse y de amargarle la vida a los que están alrededor. Yo, en cambió, preferí pensar de manera mas positiva, y se me ocurrieron varias ideas para facilitarme la existencia. El caso es que el médico, en su segunda visita a casa, me dijo que si me inyectaba el dolonervobion me curaría en 4 días, mientras que con las pildorillas de los coxones tardaría 15 dias en levantarme de la cama. Gracias a los dolonervobiones en pildoras, a los tres dias podía moverme con tranquilidad: Como he dicho, al principio echaba media hora de camino al WC, pero luego rebajé el tiempo a pocos minutos.

cuando ya conseguí moverme por mi mismo, me fuí a otro galeno de esos que tienen rayos x en la consulta, y me sacó unas cuantas placas de la raspa. El caso es que tenia a los perritos cabreados, cebándose en la L3 y la L4. Ah, ¿no saben ustedes lo que son los perritos? Preguntenle a su médico. Yo soy economista, no médico ;)

El caso es que segun la placa estaba hecho una mierda y tenía que rehabilitarme. La visión de las clínicas de rehabilitación que tenía yo estaba fuertemente influenciada por la película "Operación Trueno". Alli me veía yo, sufriendo las torturas de una recia rubia a la que luego seducía guante de armiño en mano. El choque con la dura realidad se produjo cuando conocí a mi quiropráctica.

Esta era una indivídua morena, de un tamaño bastante reducido y mas flaca que un silbido. Aun así, mis dudas sobre su resistencia física se disiparon en cuanto me metió mano: Tenia unos dedos que ríase usted de los del Maestro Muttenroy... Un par de toques en la espalda y podía convertirme de nuevo en un hombre que podía caminar en una postura erecta o devolverme a la situación cuadrúpeda en la que algunas veces había llegado al cuarto de baño.

La indivídua en cuestion tenia una escuela deportiva donde nos enseñaba higiene postural y técnicas de relajación. Desgraciadamente, nuestros caminos se separaron y de ella nunca mas se supo.

Con posterioridad caí en las manos de Antonio. Antonio es un tio genial, con muchos años de experiencia y, sobre todo, con medios a su disposición. Si no puedes desmontar el motor de un coche sin determinadas llaves y útiles, tampoco puedes recomponer una espalda sin aparatos, sobre todo si no quieres abrirla en canal. El caso es que tras la imposición de las manos de antonio durante un par de sesiones, volví a caminar de una manera decente. El fue el que me inició en los misterios de la máquina de electroshocks, que me dejaba de maravilla, eso si, segun el ajuste que pusieran en ella, porque con otros... ¡Caguendiez!

La verdad es que lo que quería decir es que he aprobado las oposiciones de la caja de ahorros y ya estoy en la bolsa de empleo, pero me dio pena del gonzo y escribí el presente ladrillo para que no se sintiese tan miserable, y para que vea que en todas partes cuecen habas y se quiebran las espaldas... ;)

¡Enhorabuena!

Muy bien hecho, muchachote. Acuérdate del respetable (y de nosotros) cuando vayas subiendo plantas xDDD

¡Y de paso a ver si me envías un correo con la dirección del tal Antonio!

Más humillante

Pues, así de buenas a primeras (y sin quitarle razón a Gonzo, que el pobre lo está pasando mal) se me ocurre que una colonoscopia, problemas de próstata o una simple visita al ginecólogo, es bastante más humillante.

¡méjorate!

No te tomes la vida demasiado en serio, ¡no saldrás vivo de ésta!

Siempre hay algo más humillante

Pues sí, siempre hay algo más humillante e incluso dentro de un mismo tipo de humillación hay niveles, por ejemplo, no es lo mismo que vayas a un ginecól@ de confianza elegido por ti que como me pasó a mí hace poco, te toque en urgencias el viejo verde de turno..... " a ver bonita quítate las braguitas" argggggggggggggggggggggg.....:(

Una pregunta...

¿a que se va a un ginecólogo de urgencia?

Preguntita

Me imagino las cosillas que han podido pasar por tu mente ejem, pero no, se puede ir simplemente cuando tienes un fuerte dolor de ovarios durante la menstruación, entre otras cosas ;).
Por cierto ¡¡¡¡felicidades por lo de tu oposición!!!!.

Piensa, piensa

Piensa que el viejo verde de turno era hace nada un joven guapo y apuesto, médico además, por el que todas las mozas suspiraban sonetos de amor y/o lujuria.

Sic transit gloria mundi, que ya he dicho en varias ocasiones.

Compañero de dolores

Buenas,solo quería apoyarte en estos duros momentos de sufrimiento.Decirte que no estás solo,que somos muchos los que hemos pasado por camillas iguales.Lo mio son las cervicales,pero el sentimiento de impotencia en esas camillas es el mismo.

Atentamente.
Tyler Durden

pregunta

¿Sigues siendo virgen? Porque lo dejas en suspenso... :-p

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www.davidllada.blogspot.com

¿En que sentido?

¿No has leido la parte esa de arrancarse las ropas con lujuria en ediciones anteriores de este blog?

La fisioterapia, esa gran desconocida

Siempre he mantenido una relación de amor-odio con la fisioterapia. La primera parte data de la época de la universidad, cuando las alumnas de la cercana escuela de fisioterapia estaban bastante mas prietas que nuestras compañeras de empresariales. Nos daba bastante morbo sólo pensar que nos poníamos en sus manos y si a eso añadimos que alguna doblaba como camarera en bares de copas, pues era más que suficiente para nuestra imaginación veinteañera.

La segunda parte, el odio, se fundamenta evidentemente en cuando he precisado los servicios de la fisioterapia. La pelirroja maciza con top se había transmutado en una morena feorra con más peso que yo y menos altura. Sin embargo mientras que me daba los ultrasonidos en la rodilla me dijo una de las frases que más me han marcado:

- Has pasado de hacer deporte para estar en forma a tener que estar en forma para poder hacer deporte.

Es triste, pero es así. Mi actual relación con la fisioterapia (acabo de llegar de rehabilitación) es más fría pero hoy he escuchado la segunda mejor frase que se ha dicho en una sala de fisioterapia: mientras que una mema operada de los hombros se quejaba y lloraba por la movilización que le estaba haciendo la fisio, un compañero artroscopiado (los cojos somos los más cabrones), harto de tanto llanto le ha gritado:

- Pero rematalá, no ves que está sufriendo!

No sé como se dirá en alemán pero a lo peor te es útil.

Uno, inmerso en el ...

...fascinante mundo del pluriempleo, se dedica por las tardes a romper espaldas y similares en busca del masaje perfecto. Y desde este lado de la camilla, una pequeña serie de consejos:
A) ¡¡Esa postura, joder!! Estás ahí, derramado en la silla cual pulpo caído desde un tercero y luego quieres que no te duela la espalda al levantarte de la silla. Pues no se puede, leches. Disciplina postural, culo pegado al respaldo y firmeza. Vamos, como un anuncio de los marines más o menos...
B) Deporte, pero no para caer derrengado o conseguir el cuerpo danone para el verano, si no para estar en forma. Y en lugar de andar pensando que si nadar o correr, preocúpate más de hacer algo que te guste para sacar fuerza de voluntad, que si salir media hora a trotar por el mundo te cuesta un genital y parte del otro, lo más normal es que al quinto día lo mandes a freir monas.
C) Mantenimiento. Esto puede parecer interesado, para algo trabajo en el gremio, pero sólo hay que aplicar un pequeño razonamiento: Es más barato, sano y eficaz ir dos veces al año a que te recoloquen ligeramente la espalda que esperar hasta que el dolor sea insufrible e ir quince veces en un mes. Pero en eso, yo el primero, todos hacemos lo mismo: "Ya se me pasará, es un pinchacito, total, si sólo arrastro un poco la pierna, uy, que graciosa la vertebra que se me sale por entre las costillas..."
D) Más sexo y menos tensión. Lo de ir mal follado o directamente, nada follado, es verdad y real. Una persona que está a dos velas permanentes muy probablemente parezca un amasijo de contracturas. Una persona sin rastro de telarañas bajunas, aunque tenga la espalda rota en cinco sitios, tendrá un estado de semianestesia que le ayudará a sobrellevar el sufrimiento. Idem digo de la tensión. No es fácil vivir, todos lo sabemos, pero un espiritu de superación, de no estar amargado, de alegría, de que los días no sean pesadas cargas que superar, ayuda a mejorar mucho antes y a tardar mucho más en caer doblado.
Y con esto y un bizcocho, se despide su humilde aceitista de camilla.
Nos leemos.

Vamos a ver

Y con lo solipsista que tú eres no se te ha ocurrido dejar volar la imaginación y disfrutar del momento? Igual parece que me río (un poco sí, pero poco), pero ante lo inevitable, pues oye, a relajarse y a dejar que te toqueteen, no?

Mucho ánimo

Yo tuve una vez una contractura cojonuda en la espalda (¿quién manda a un científico a meterse a albañil?), y recuerdo que es de los peores dolores que he pasado. Recuerdo que del dolor no podía caminar y respirar al mismo tiempo XDDDDD Era bastante cómico: dos pasos, paro, respiro, dos pasos, paro, respiro...

¡Múcho ánimo! Piensa que aunque los pasos sean dolorosos y/o humillantes, estás en el camino de la recuperación y caminando en el sentido correcto :)

Saludos.

Mi blog

Joé, cómo está el patio...

Voy a preguntarles a mis padres si tienen mis papeles todavía por ahí, para ver cuánto me queda de garantía, porque me estáis dando de verdad miedo...

Muy poético

"Lo único que evita que se me salga el churro es, paradójicamente, el propio churro"

"Siento el frío de la noche acariciarme el agujero del culo"

Eres el Alberti de las Alemanias.

Brutal Gonzo

lo que me he podido reir, muchas gracias.
GonzaloN

Soy la vertebra jodida de Jack

Me están encantando tus historias de vertebras sádicas. Ese fuerte aroma a Palahniuk que desprenden está genial. En serio tio, eres bueno y cada vez eres mejor(¿Cuantas veces te lo habrán repetido?)

Aunque, en fin, siento decírtelo amigo, pero las roturas de tu corazón y ahora de tu espalda te han dado un impulso creativo que estas que te sales. Y no es que me alegre, en absoluto, pero, no hay mal que por bien no venga y, por hacernos un favor, tras el próximo crash vital, alquílate una casa en el campo y escribe un libro en una semana: Lo bordarás, lo bordarás, digo.

sergi [La silla ecléctica]

Es que...

... el sufrimiento es lo que alimenta a los artistas. Mientras mas sufren, mejor es su música, mejor es su poesía o mejor es su prosa, como en el caso de Gonzo ;)

Si algun dia me voy para Alemania, me llevaré el bate de beisbol, y ya vereis que prosa escribe el gonzo, ya vereis... prometo respetarle los brazos y la cabeza ;)

Por cierto, con eso de la vértebra, ¿a quien te refieres? ¿A Jack Bauer? Ya sabía yo que semejante mala leche tenia que deberse a la ciática, y no a que el tio tenga resquemores porque le mataron a la mujer, o los chinos le torturaron... ;)

Jack

Por cierto, con eso de la vértebra, ¿a quien te refieres? ¿A Jack Bauer?
Es de la serie de libros que encuentra el protagonista de Fight Club cuando se mudan a la calle de la fabrica de papel. Cada fasciculo trata de una parte del cuerpo.

"Soy el higado de Jack"
"Soy el colon de Jack"
...

No sabía lo del club de la lucha...

... pero en la revista Reader's Digest se publicaban artículos sobre la salud hablando precisamente sobre los pulmones de jack (negros y llenos de tumores cancerosos por el tabaco), el hígado de Jack (cirrótico perdido) o la próstata de Jack (...). Igonoro si salió algùn artículo sobre el pene de Jack, ya que los numeros que conservo estan fechados en esa "agradable y tranquila" época de la moribundía franquista a la que nos quiere devolver ZP...

Las visceras de Jack

Precisamente esos articulos del Reader's Digest son los que lee el protagonista. En realidad son las visceras de Joe, pero lo cambiaron a Jack en la pelicula para evitar complicaciones legales.

Y macho, la puntillita politica te la podias ahorrar, que a estas alturas ya deberias saber que es lo ultimo que se quiere ver por aqui :)

Mea culpa

Hijo, es que estando en campaña, buzoneando como un cabrón (y sin cobrar, no como otros), de mitin en mitin, hablando con la gente por la calle y aguantando a los que vienen a intentar pegarme, pues claro, al final, como diría el chavo, se me chispoteó...

Y tienes razon, era el pulmon y el resto visceral de Joe... hace por lo menos 20 años que no le echo un vistazo a esos libros, y ni siquiera se si siguen donde estaban...

Como apunta el jefe de todo

Como apunta el jefe de todo esto, era una referencia al club de la lucha, pero Jack Bauer tb tiene que tener alguna que otra vertebra jodida :-)

sergi [La silla ecléctica]

He oido que...

... Jack Bauer aparece en los Simpsons, creo que en el capitulo de cierre de la última o de la penúltima temporada...

http://en.wikipedia.org/wiki/Jack_Bauer#Other_media

Bauer appeared in the season finale of the 18th season of The Simpsons with Chloe O'Brian as part of Springfield Elementary's new Counter Truancy Unit. He gets embarrassed on a prank call made by Bart Simpson (due to a crossover of calls) In the end, Bauer and the CTU breaks into Springfield Elementary . They were about to arrest Bart for the prank call until a nuclear bomb activates in the background. Bauer then promptly tells the people that it was in Shelbyville, much to their relief.[5]

http://en.wikipedia.org/wiki/24_Minutes

During his investigation, Bart's phone call is accidentally crossed with a call from Jack Bauer to Chloe O'Brian. Bart asks who this is, and Jack responds, in an altered version of Bart's catchphrase, "I'm Jack Bauer. Who the hell are you?" Bart responds in his typical prank call fashion that his name is "Ahmed Adoudi." Jack is then reconnected to Chloe and asks her to investigate the name "Ahmed Adoudi," ("I made a doodie."). She responds sarcastically with a fictitious profile before revealing to Jack that he has been pranked.

Tic TAC tic TAC tic TAC tic... ;)

Ojo

Estás experimentando mucho con el estilo de escritura... es bueno, pero no abuses.

Disquisitiones

sip

Opino igual. Has intentado repetir el anterior post, pero ya no tiene el factor sorpresa. Independientemente de la forma, yo creo que lo que rompe, es cuando cascas frases como esta:

"Siento el frío de la noche acariciarme el agujero del culo"

Hay algunas que son buenas pero no rompen. Con 3 o 4 de este calibre que casques por post, lo metes de lleno en el Top 10.

Pues imagina la escena: Vas

Pues imagina la escena: Vas a fisioterapia, conoces a una chica, la invitas a cenar, ella dice que sí... y a los cinco minutos te ve retorciendote de dolor encima de una camilla mientras un tipo muy silencioso te returerce el brazo...

Creo que ya no vuelve a cenar...

Kalgash
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Mal de muchos ..... epidemia

cine para ese tiempo de relax

Te recomiendo que veas la peli "azul oscuro casi negro" y que hacen los fisoterapeutas cuando terminan de dar un masaje reparador je je je y tambien el cortometraje "Aquel ritmillo" (Javier Fesser) y lo que algunas lavadoras son capaces de hacer con la espalda de uno.

Tak - Danke -Gracias

Pues eso, hasta donde sé y en base a lo que decía el contenedor de bandejas de McDonalds que visité en Copenhagen. Aber leider habe ich keine Ahnung wie Ja man sagt.
Gute Besserung.